Autor: Ainara

Ainara LeGardon es experimentación, rock, química, improvisación y autora de polaroids. También dedica una buena parte de su tiempo a investigar todo lo relacionado con los creadores y sus derechos. De ello hablamos una mañana de agosto. Como siempre digo: cualquier error es cosa mía.”.

Así abre el escritor Daniel Jándula la larga e intensa charla que mantuvimos hace unos meses, ahora albergada en la sección de su web “El oído interno”. Confieso que cuando grabamos esta conversación, estando a miles de kilómetros de distancia la una del otro, no pensé que nuestras palabras fueran a ver la luz tal cual fueron dichas, prácticamente sin edición. La lejanía se tornó proximidad, el desconocido al otro lado se tornó cómplice.

Si os apetece escuchar a dos personas hablar de procesos creativos, de la destrucción que entraña toda creación, de las emociones que rodean la propiedad intelectual (sí, es posible encontrar emoción en este campo también), de activismo, de necesidad… adelante:

Ainara LeGardon. Un jardín afilado

Ainara LeGardon en El Oído Interno

A menudo me preguntan si de verdad es posible vivir exclusivamente de la música. Reflexiono sobre ello y sobre los contenidos recogidos en el Estatuto del Artista en mi artículo “Música e instrumentalización del entusiasmo”, publicado en el Anuario de la Música 2018 de Musika Bulegoa y cuyo título es un homenaje a la gran Remedios Zafra. Está redactado teniendo en cuenta las recomendaciones sobre la utilización de lenguaje no sexista recogidas en la “Guía de lenguaje para el ámbito de la cultura” publicada por Emakunde/Instituto Vasco de la Mujer.

El Anuario completo se puede descargar aquí: http://musikabulegoa.eus/wp-content/uploads/2019/03/EHMBE_Urtekaria_2018_web-1.pdf

“Música e instrumentalización del entusiasmo”

A menudo la afirmación “soy artista” genera automáticamente la curiosidad morbosa, plasmada en la cuestión de con qué otro u otros trabajos y de qué forma es capaz de vivir una persona que se dedica a la creación artística. El cliché que nos persigue como amateurs o como colectivo precario (y precarizado) está profundamente asentado en la sociedad y, lo que es peor, en el propio ámbito artístico.

Afortunadamente en los últimos tiempos se está tratando abiertamente en distintos foros públicos la realidad de nuestra profesión. Ya no escondemos nuestro inestable modo de vida y tratamos de hacer llegar nuestras demandas más básicas tanto al público como a las instituciones y poderes políticos.

En este sentido es especialmente lúcido el ensayo “El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital” de Remedios Zafra (Premio Anagrama de ensayo 2017), un texto que reflexiona sobre cómo la pasión de las personas dedicadas al arte suele jugar en nuestra contra:

“…su entusiasmo puede ser usado como argumento para legitimar su explotación, su pago con experiencia o su apagamiento crítico, conformándose con dedicarse gratis a algo que orbita alrededor de la vocación, invirtiendo en un futuro que se aleja con el tiempo, o cobrando de otra manera (inmaterial), pongamos con experiencia, visibilidad, afecto, reconocimiento, seguidores y likes que alimenten mínimamente su vanidad o su malherida expectativa vital”.

Zafra también subraya que, en nuestros tiempos, esta “instrumentalización del entusiasmo y la pasión creadora, está definida por la caducidad como principal rasgo”. No puedo estar más de acuerdo con ella cuando afirma que los criterios culturales no vienen ya dados por la cultura, sino por el mercado, y que “el pago más fácil, porque es el más rápido, es el “pago con ojos”.” Efectivamente, la visibilidad es hoy lo que mejor encaja en la lógica de mercado, mientras que la remuneración “se advierte como inversión futura”.

A menudo me preguntan si de verdad es posible vivir exclusivamente de la música. Yo contesto que es posible, al menos yo así lo experimento, siendo tremendamente promiscua y activa, con la dificultad añadida de mantener la coherencia artística y el sentido crítico en estas condiciones a veces tan frenéticas.

Pensemos en cuáles son las principales fuentes de ingresos del colectivo de músicos actualmente. Hay quienes solo componen. En este caso las principales fuentes son los honorarios por los encargos de obras y los derechos de autoría. Hay quienes solo interpretan, y en ese caso sus fuentes son principalmente los cachés de las actuaciones y los derechos conexos como artistas intérpretes. En ocasiones confluyen ambas facetas (las de autoría e interpretación) junto a la autoedición discográfica, con lo que se obtienen también ingresos por ventas y por derechos conexos sobre los fonogramas. Hay quienes además imparten charlas, talleres o dan clases regularmente. Esta es otra fuente de ingresos importante en relación a la música. Sin duda, las subvenciones o ayudas institucionales, becas, residencias artísticas y otros apoyos, constituyen otro soporte reseñable. Quienes podemos gestionar todo esto a la vez tenemos la suerte de vivir y además comer y pagar el alquiler gracias a la música, pero no es lo habitual, ni debería serlo. En estas condiciones, la auto-explotación se hace presente y las personas artistas acaban convertidas en gestoras y burócratas, con las energías extenuadas y sin apenas tiempo para entregarse a las tareas relacionadas con la creación.

Volvemos a uno de los problemas que nos ahogan: la prisa y la falta de tiempo para poder dedicar el mimo necesario a cada proyecto en el que nos embarcamos. Y este nos lleva al asunto de la intermitencia propia de nuestro sector: ¿qué ocurre en los periodos en los que seguimos trabajando, pero no obtenemos ingresos? Entre disco y disco seguimos componiendo, ensayando, preparando la producción de nuevas canciones o de una próxima gira, etc. Lo cierto es que carecemos de una estructura administrativo-legal adecuada para afrontar esta situación.

Hace unos meses, las noticias hablaban de la intención del Gobierno de reformar el régimen de Seguridad Social y permitir que la cuota que pagamos las personas afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos esté en relación con nuestros ingresos, mediante una cotización por tramos. Desafortunadamente, este acuerdo que aguardamos con esperanza se va posponiendo.

En 2019 tendremos que afrontar una cuota de 283,3 euros mensuales sean cuales sean nuestros ingresos. Esto provoca que tengamos que trabajar mucho y de forma continuada, descartando incluso los periodos vacacionales. Carecemos de derecho a subsidio por desempleo, y ni nos planteamos soñar con etapas en las que podamos dejar de tocar o dar clases para poder dedicarnos exclusivamente a la investigación artística y a la creación de nuevas obras. Esta situación genera un problema de sobresaturación y ansiedad que en algunos momentos de nuestras carreras nos pasa factura en lo referente a la salud.

Para (sobre)vivir de la música, nos vemos en la obligación de crear/producir mucho y rápido. Mientras tanto, el público se acostumbra a consumir de la misma forma: superficialmente y sin disfrutar de la música ni valorar el esfuerzo que requiere su creación y su puesta a disposición. Los actuales modelos de distribución musical no ayudan; la tiranía que impone la cultura de masas, tampoco.

Mery Cuesta, en su libro “La Rue del Percebe de la cultura y la niebla de la cultura digital” (consonni, 2015), describe tres interesantes aspectos de la “nueva cultura” que se genera en el entorno digital: “a) rapidez de acceso, b) amplitud de horizonte y c) baratura”, y describe certeramente sus contras: “la rapidez y facilidad de acceso a una gran cantidad de información también implica una absorción superficial de los contenidos y una suerte de bulimia; la amplitud de horizonte provoca desorientación; y la baratura -no nos engañemos- es muchas veces la máscara amistosa de la precariedad profesional”.

Los modelos de distribución y consumo musical en el ámbito digital, en vez de ser valiosas herramientas de trabajo para el colectivo artístico, con frecuencia se convierten en interferencias y provocan la homogeneización tanto del pensamiento artístico como del gusto de la audiencia.

Al margen de esta circunstancia, tampoco nos ayuda en nuestro día a día el escaso cumplimiento de la legislación vigente. En teoría, la empresa o institución organizadora de un concierto debe encargarse del alta y baja en la Seguridad Social siempre que la persona trabajadora lo demande o solicite. Esto casi nunca se cumple. Nos “obligan” a presentar una factura.

En el Estatuto del Artista se analiza la necesidad de la creación de un sistema fiscal acorde a la intermitencia del trabajo artístico y a la irregularidad de nuestros ingresos, que pueda garantizar una jubilación digna y compatible con el derecho a seguir creando. También se demanda el reconocimiento de nuestras lesiones y enfermedades laborales y el derecho a percibir el subsidio por desempleo. También, como punto relevante, se enfatiza la importancia de las enseñanzas artísticas y la necesidad de equiparación de sus titulaciones a las universitarias. No pedimos mucho, simplemente la misma protección social que se le brinda al resto de la clase trabajadora.

Dice Zafra que “lo que moviliza a un entusiasta es dedicarse a su pasión, transformar su vulnerabilidad económica en libertad.” Y sin embargo, lo que los entusiastas se encuentran con mayor frecuencia es “que su trabajo es convertido en afición, que su trabajo no es empleo, que su producción es valorada como consumo, y su fuerza productiva es rentabilizada por otros.”

Es nuestra responsabilidad mantenernos firmes en un compromiso con la lucha para dejar de ser el eslabón débil de la cadena en cualquier negociación relacionada con el trabajo en el campo artístico, así como en la batalla para seguir creando desde una posición reflexiva que huya del apagamiento crítico y de la banalización.

Artículo "Música e instrumentalización del entusiasmo" de Ainara LeGardon

Artículo "Música e instrumentalización del entusiasmo" de Ainara LeGardon

Artículo “Música e instrumentalización del entusiasmo” de Ainara LeGardon

Inquire Magazine, un proyecto fantástico que une arte y opinión con perspectiva de género, publica la conversación que he tenido recientemente con la gran Natalia Piñuel. Hablamos de autogestión, de SGAE (y del libro “SGAE: el monopolio en decadencia”, Consonni cultura crítica), de los modelos de distribución digital de música y de sentir y hacer las cosas de otra manera:

http://inquiremag.com/pantalla-sonica-ainara-legardon/

Entrevista Ainara LeGardon en Inquire

Entrevista Ainara LeGardon en Inquire

(La pieza que ilustra esta entrada es una improvisación en la que juego con el sonido del tráfico y, mediante un pequeño grabador/reproductor, recreo con mi propia voz la textura de los cantos lejanos de los muecines).

 

“Escuchar es muy difícil”

“Escuchar es muy difícil”, me dice Khadija tras casi hora y media de paseo sonoro por la ciudad.

En Casablanca rumor del tráfico es constante. Al rugir de los motores y la fricción de los neumáticos contra el asfalto se unen los numerosos avisos que los conductores se dan entre ellos y a los peatones. En el centro de la ciudad no pasan tres segundos sin que suene el claxon de algún vehículo.

A primera vista existe un caos circulatorio inmenso. La señalización vial apenas es respetada, ni por los viandantes, ni por los vehículos a motor o los traccionados por animales. Lo más habitual es que estos vehículos tengan que sortear a las personas que cruzan lenta y en general confiadamente arterias de hasta tres carriles por sentido. Se hace por tanto esencial la advertencia sonora casi constante.

Marwan nos pregunta si otras grandes ciudades en las que ya hemos estado suenan igual. Pienso en Nueva York, Londres, Madrid… Rafa en Beirut, París, Montreal… y no, no suenan igual. Ninguna suena igual que otra.

Casablanca tiene muchas particularidades que afectan a su sonido, a su voz. Una de ellas la apunta Rafa: el envejecimiento de los vehículos implica que, entre sonidos de motores más modernos, podamos distinguir a menudo los de viejas motocicletas destartaladas, con su rugido particular. Algunas de ellas cargan con carros acoplados a su cuerpo, cuya estructura metálica vibra con cada irregularidad del pavimento. No es extraño tampoco escuchar las pisadas de caballos tirando de carros.

Bajo nuestros pies, el sonido más habitual es el de las baldosas sueltas en las aceras. Es habitual, pero solo es capaz de evidenciarse en las calles más tranquilas de ciertas zonas residenciales. Incluso en ellas, el flujo del tráfico se sigue escuchando a lo lejos. El movimiento en Casablanca no cesa.

En medio de todo este aparente caos, que acaba de alguna forma autorregulándose, aparecen las voces acusmáticas de los muecines que convocan a la oración desde el alminar cinco veces al día. Existen grandes torres con potentes altavoces diseminadas por toda la ciudad. Cada una de ellas amplifica el canto de un muecín, que llama a la oración a su manera. “Free style”, apunta Taha.

Desde la habitación del hotel se escucha una de esas llamadas claramente por encima de cualquier otra. Es la más melódica de las que tenemos la oportunidad de oír. Sin embargo, en los silencios entre frase y frase, se intercalan en nuestra escucha, muy a lo lejos, casi como ensoñados, los cantos de otros muecines cuya voz es amplificada desde otros puntos más lejanos. Se produce un falso eco. Una sinfonía llena de sutilezas, si a ello añadimos el sonido del aire a presión de las obras de construcción del edificio de enfrente, las sirenas, las bocinas y los pájaros que pueblan el interior de la ciudad. Así ha definido Houda lo que escucha: una sinfonía.

Salah nos explica que los pájaros boyeros solían habitar en una zona concreta, que tuvieron que abandonar al ser urbanizada. Ahora solo les quedan pequeños reductos para habitar pacíficamente, como los alrededores de la pista de atletismo que en otros tiempos vio competir a grandes campeones, según nos narra el vigilante. Las gaviotas, por su parte, se hacen oír cerca del puerto.

Casablanca también se caracteriza por su comercio. En toda ella encontramos puestos ambulantes, principalmente de fruta fresca, dulces o frutos secos. En el interior de la Medina, el bullicio general es alimentado por los anuncios de los vendedores, tratando de llamar la atención de los posibles clientes. A última hora de la tarde, las bolsas de plástico de las mercancías desembaladas han quedado desperdigadas por el suelo, hoy embarrado tras una fina lluvia. No se puede evitar pisarlas, así que esa parte de la Medina, a esa hora en concreto, suena a plástico, con distintas texturas y volúmenes.

Al terminar el paseo hablamos de la experiencia que hemos compartido. De qué es lo que ha supuesto caminar en grupo y en silencio, cuidándonos unos a otros, buscando las miradas de otras personas para saber si han escuchado lo mismo que nosotros, si han sentido lo mismo, si también han deseado parar para satisfacer su curiosidad durante unos segundos.

Aprendemos en colectivo a disfrutar de la escucha consciente y descubrimos así otras Casablancas que se esconden a nuestros oídos.

Descubrimos también que escuchar es muy difícil, pero que en este acto consciente y activo, podemos incluso impulsar la manifestación de otras realidades.

 

Ainara LeGardon, Aeropuerto de Casablanca, 15/11/18.

 

Nota: El alumnado es heterogéneo, pero con intereses comunes. Me miran con atención mientras les hablo de otras formas de expresión, de escucha, de comunicación. Nos expresamos, nos escuchamos y nos comunicamos de diferentes maneras. El último día de taller realizamos una performance ante el público, en la que se mezclan parte de las grabaciones de campo que hemos realizado mientras paseábamos, con sonidos orgánicos que vamos construyendo y entrelazando a tiempo real, además de la expresión de nuestras voces en distintos idiomas.

(Texto escrito a modo de diario de viaje tras un taller/experiencia desarrollado en el Centro Cultural Boultek -Centre de musiques actuelles– de Casablanca, así como en distintos recorridos de la ciudad. La experiencia está enmarcada dentro de ALAM AL-MITHAL, una colaboración entre Tabakalera y Gipuzkoa Koopera, junto a Salah Malouli (gestor) y el área de mediación de Tabakalera).

 

Pocas, muy pocas veces, el público tiene la oportunidad de conocer qué ocurre cuando se apagan los amplificadores, el eco de cinta deja de girar, y se pulsa “stop” en la grabadora de sonido. En ese momento es cuando la cabeza se pone a dar vueltas, a analizar qué ha sucedido en la improvisación y a tomar notas de las sensaciones vividas y de aquello que se quiere o no asentar.

“Germinal” es un proyecto de Inés Bermejo y Carla Fernández compuesto por una serie de documentales sobre los procesos de creación de artistas provenientes de diferentes disciplinas.

En este caso me acompañaron en el proceso de creación (o más bien de ensayo y error) de una pieza sonora especialmente concebida para su estreno en el MUSAC– Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, dentro del ciclo “Madre motor” en julio de 2018.

Gracias por hacerlo de una forma tan discreta y honesta.

 

Más información sobre “Germinal” en: https://carlafernandezartistavisual.wordpress.com/2018/05/15/germinal1_june-crespo-2016/

“Germinal” se presentó en el Festival BAD Bilbao en octubre de 2018: http://badbilbao.eus/web/bad-2018/espectaculos/germinal/

 

Hola a tod*s de nuevo:

El final de año se perfila cargado de variopintas y emocionantes actividades en torno al sonido, la escucha y las artes escénicas. Mi maleta vuelve a llenarse de cables e ideas, que desarrollaré a partir de mañana mismo en un viaje desde Casablanca (Marruecos) hasta Basauri, pasando por Zaragoza, Iruña, Barcelona, y un montón de lugares más, físicos y virtuales.

La foto es de Rafa Rodrigo, quien me acompañará a Marruecos documentando mi participación en Alam Al-Mithal, un proyecto de colaboración entre Tabakalera y Donostia Koopera que se celebrará en Casablanca y Donostia este mes de noviembre.

Nada más aterrizar de vuelta, me dirigiré a Zaragoza para participar en “La Mistura, Festival de Cultura Remix” con un taller en torno a la “Reapropiación audiovisual y la propiedad intelectual” el 17 de noviembre.

El día 23, en el marco de “948 Merkatua” ofreceré la conferencia “Experiencias desde la autogestión” y participaré en el debate “A vueltas con la propiedad intelectual”, donde hablaremos de viejos y nuevos modelos de gestión de derechos.

En Barcelona participaré el 1 de diciembre en “The exploding, Happening d’improvisació o caos controlat de música i arts del moviment“, junto a un montón de artistas con quienes estoy deseando compartir la experiencia.

El día 5 volveré a Basauri para impartir una masterclass en torno a mujer creadora, junto a Mariana Pérez.

Todo esto sin dejar de lado la labor de asesoría personalizada, tanto de forma particular como a través de del servicio “Copyzer” del CBA de Irun y la Asociación Musikari.

Mucho más, a partir de enero. De momento, la agenda completa de este 2018 (con casi todas las actividades gratuitas) la podéis encontrar aquí: http://www.ainaralegardon.com/eventos/

También quiero compartir con vosotr*s el enlace a dos jugosas entrevistas. Una en el programa Transit de EITB Kultura dedicado a la música electrónica, en la que presento la pieza “Ecosistemas sonoros piensan, aprenden”, y otra en torno a la autogestión y la propiedad intelectual en Hala Bedi Irratia. Espero que os resulten interesantes.

Gracias por estar ahí y que disfrutéis del frío.

Ainara

 

08/11/2018 – 15/11/2018. ALAM AL-MITHAL- Experiencias de Teatro y Arte Sonoro. Casablanca, Marruecos.

 

17/11/2018. 10:00 – 14:00. Taller “Reapropiación audiovisual y propiedad intelectual” en La Mistura, festival de la Cultura Remix, ETOPIA Centro de Arte y Tecnología, Zaragoza.

 

21/11/2018. 17:00 – 20:00. “Copyzer”- Sesiones de asesoría personalizada #27. Centro Cultural Carlos Blanco Aguinaga (CBA) Kulturgunea, Irun.

 

23/11/2018. 10:30 – 11:00. Conferencia “Experiencias desde la autogestión“. Baluarte Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, Iruña.

 

23/11/2018. 11:00 – 12:30. Debate “A vueltas con la propiedad intelectual“. Baluarte Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, Iruña.

 

29/11/2018. 10:00. “Giltzadun etxea”. Obra de teatro de Tanttaka Teatroa con música de Ainara LeGardon en directo. Función para escolares. BBK Aretoa, Bilbao.

01/12/2018. The Exploding Fest-Happening d’improvisació o caos controlat de música i arts del moviment. Fabra i Coats, Barcelona.

 

05/12/2018. 19:00 – 21:30. Charla “La mujer creadora en el ámbito musical“. Centro Cívico Basozelai, Basauri.

 

19/12/2018. 17:00 – 20:00. “Copyzer”- Sesiones de asesoría personalizada #28. Centro Cultural Carlos Blanco Aguinaga (CBA) Kulturgunea, Irun.

 

05/02/2019 – 11/03/2019. Curso on-line de Propiedad intelectual, licencias libres y gestión de derechos.

El programa ERRAIETATIK de Hala Bedi Irratia, me invitó a compartir mis experiencias como artista autogestionada y mis reflexiones en torno a los actuales modelos de gestión de derechos de propiedad intelectual. Podéis escuchar la entrevista completa a través de este enlace:

Dentro del programa Transit dedicado a la música electrónica, presenté la pieza “Ecosistemas sonoros piensan, aprenden”, fruto de la residencia artística llevada a cabo en Artium Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, auspiciada por el Festival Mugako.

El reportaje completo se puede ver en el siguiente enlace: https://www.eitb.tv/es/video/eitb-kultura-transit-es–2018-2019/6184/148923/musica-electronica/

 

 

Acerca de la residencia artística en Artium, auspiciada por el festival Mugako: “La curiosidad que tengo por aprender y experimentar cosas nuevas es lo que me lleva a disfrutar todo este tipo de oportunidades”.

Entrevista completa en:

Entrevista a Ainara LeGardon en Noticias de Álava

Entrevista a Ainara LeGardon en Noticias de Álava

https://www.noticiasdealava.eus/2018/10/02/ocio-y-cultura/la-curiosidad-por-aprender-es-lo-que-me-lleva-a-disfrutar-oportunidades-como-la-de-mugako

Hola a tod*s de nuevo:

Dejamos atrás el verano y retomamos la actividad, repleta de buenas noticias.

La principal es que volvemos a la carga con las presentaciones del último disco, como siempre esporádicas, en formato de banda: el jueves 20 estaremos en el Kafe Antzokia (Bilbo) y el 21 en el marco de Sotoko Hotsak’18 (Elgoibar). Serán las últimas ocasiones de poder ver a la banda este año. Os esperamos.

Por otro lado, he sido seleccionada para realizar la primera residencia artística auspiciada por el Festival Mugako. Será en Artium -Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo, donde trabajaré en una performance sonora propuesta para concebirse y desarrollarse ex profeso en el marco del festival el 12 de octubre (sesión matinal). Tras la performance se entablará un coloquio con el público.

Además, seguimos presentando la pieza de danza “El fin de las cosas” de Eva Guerrero, con música en directo, tanto en el Festival BAD (Bilbo) como en el Teatro Olimpia (Huesca) el próximo mes de octubre.

Y por supuesto, no dejo de lado los talleres formativos y las sesiones de asesoría. Para más detalles, como siempre, aquí tenéis la agenda (casi) completa: http://ainaralegardon.com/eventos/

Os espero en alguna de estas fechas. Mientras tanto, os mando un saludo desde el espacio de creación Azala, donde participo en P.I.C.A., un programa formativo de carácter experimental que durará dos años y en el que comparto experiencias con otr*s 15 artistas. Seguiremos informando de esta y otras aventuras.

Gracias por seguir ahí,

Ainara LeGardon.

 

Ainara LeGardon por Rafa Rodrigo

Ainara LeGardon por Rafa Rodrigo

19/09/2018. “Copyzer”– Sesiones de asesoría personalizada #25. Centro Cultural Carlos Blanco Aguinaga (CBA) Kulturgunea, Irun.

20/09/2018. Ainara LeGardon (con banda). Kafe Antzokia, Bilbao.

21/09/2018. Ainara LeGardon (con banda)– Sotoko Hotsak’18. Elgoibar.

29/09/2018. Taller “¿Qué y por qué firmar? Análisis y negociación de contratos en el ámbito musical”. Donostiako Udalaren Musika eta Dantza Eskola, Donostia.

12/10/2018. Performance sonora + coloquio en Festival Mugako. Artium, Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo, Vitoria-Gasteiz.

19/10/2018. “El fin de las cosas”-Festival BAD. Pieza de danza con música de Ainara LeGardon en directo. Teatro Campos, Bilbao.

20/10/2018 – 21/10/2018. Taller “Recursos culturales y creatividad”. Basozelai Gizarte Extea, Basauri.

26/10/2018. “El fin de las cosas”– Pieza de danza con música de Ainara LeGardon en directo. Teatro Olimpia, Huesca.

31/10/2018. “Copyzer”– Sesiones de asesoría personalizada #26. Centro Cultural Carlos Blanco Aguinaga (CBA) Kulturgunea, Irun.


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