Tag: Ainara LeGardon

Extensa e interesante entrevista de Ainara LeGardon con María N. Limón para el programa El Limón Revoltoso de Radiopolis. En dos podcasts:

 

Buenos días:

La Unión Estatal de Sindicatos de Músicos, Intérpretes y Compositoras, mediante un manifiesto/propuesta, pone sobre la mesa tres problemas que afectan a la relación entre SGAE y sus socios, y propone los cambios que deberían producirse para evitar esos conflictos.

El detonante para poner en marcha esta acción ha sido la reciente demanda de Pablo und Destruktion contra SGAE/Atresmedia, de la que tenéis amplia información en una completa entrevista publicada en Mondo Sonoro. Participé en ella en calidad de “experta” en propiedad intelectual, así como he participado en la redacción del manifiesto que os adjunto a continuación. Mediante esta entrada en mi blog, me adhiero públicamente a él.

Dejando al margen mi experiencia en el campo de la propiedad intelectual, quizás sea más ilustrativo aportar mi visión como autora, socia de la entidad. He pensado que quizás querríais conocer algunas de las razones por las que decido incumplir mi contrato de gestión con SGAE (incurriendo en lo que es sus estatutos se considera “falta leve”). Una falta que, según los autores que pasan por mis talleres o con quienes converso, cometemos cientos (me atrevería incluso a decir miles) de socios de SGAE. Si tantos, muchos inconscientemente, lo estamos incumpliendo, ¿no será que habrá que replantearse los términos de ese contrato?

Primero, copio el manifiesto. Quien desee adherirse a él lo puede hacer enviando su nombre y nº de socio de SGAE a union.musicos@gmail.com. También pueden firmarlo autores no socios de SGAE; se harán dos listados por separado. Tras el manifiesto, explico algunos de mis motivos por los que creo que la situación debe cambiar y solicito esos cambios (para empezar) en el seno de SGAE.

Tres propuestas para la mejora del funcionamiento de SGAE:

1) El conflicto entre el artista Pablo Und Destruktion y Atresmedia/SGAE ha puesto de manifiesto un grave conflicto entre la voluntad de las autoras/es y la gestión de SGAE: al firmar el contrato de gestión se obliga a delegar la gestión de la TOTALIDAD de su repertorio a la entidad.

Si bien SGAE permite dejar fuera del acuerdo ciertos territorios y categorías de derechos en determinadas condiciones, el/la autor/a no puede optar por dejar fuera de SGAE la gestión de ciertas obras, asunto que choca frontalmente con el Art. 153 de la LPI: “La gestión de los derechos será encomendada por sus titulares a la entidad de gestión mediante contrato cuya duración no podrá ser superior a tres años renovables por períodos de un año, ni podrá imponer como obligatoria la gestión de todas las modalidades de explotación ni la de la totalidad de la obra o producción futura. Ello sin perjuicio de los derechos contemplados en la presente ley cuya gestión deba ejercerse exclusivamente a través de las entidades de gestión.”

Muchas personas, por diversos motivos, no declaran todas sus obras en SGAE, por lo que en esta situación, de manera normalmente inconsciente, se incurre en un incumplimiento de contrato.

Proponemos una solución sencilla, realista y próxima a este problema: que la gestión de las obras por parte de SGAE la decida la persona que la crea, como ya sucede en otras entidades como VEGAP, CEDRO y DAMA. Si es posible la gestión por obra en artes gráficas, literatura o audiovisuales, es posible también en la música.

2) Otra carencia histórica en SGAE es que no es posible elegir el tipo de licencias bajo las que quieren difundir su obra. Entidades de gestión como BUMA/STEMRA (Holanda), KODA (Dinamarca), STIM (Suecia) y SACEM (Francia) ya han impulsado programas piloto para que las y los creadores puedan usar licencias Creative Commons.

Proponemos un programa piloto similar en el que SGAE permita el la gestión de obras bajo licencias Creative Commons.

3) El conflicto de Pablo Und Destruktion con Atresmedia/SGAE también ha manifestado que no están claros los acuerdos de SGAE con las televisiones.

Por ejemplo, cuando una cadena utiliza una canción para realizar una promoción de sus contenidos, SGAE unilateralmente decide que esa pieza audiovisual no se trata de un anuncio publicitario, sino de una simple autopromoción en la que no se requiere la autorización del autor/a para obtener el derecho de sincronización. Además se vulneran los derechos morales de las y los creadores, puesto que no se respeta la integridad de la obra en estos anuncios.

Proponemos que se hagan públicos todos los acuerdos que existan de este tipo, para que puedan ser debatidos y, en su caso, modificados. Pensamos que la persona que compone siempre debe poder decidir si su canción va usarse para publicitar algo en un entorno fuertemente mercantilizado y comercial como es una televisión. Los derechos morales deben prevalecer por encima de cualquier acuerdo entre SGAE y las televisiones y entidades de radiodifusión.

Como os decía, yo soy una de esas autoras que decide no declarar todas sus obras en SGAE. En mi caso, además del género comúnmente conocido como “rock”, también disfruto haciendo improvisación y experimentación sonora.

De este tipo de piezas de arte sonoro o experimental, ni siquiera me considero (y esto ya es una cuestión filosófica, estética y política) autora. (Explicar esto quizás abarcaría otra tesis, y además es un sentimiento contrario a la ley -que expresa que el derecho moral del autor a ser reconocido como padre de la obra es irrenunciable, inalienable y no prescribe-, por lo que vamos a dejar este debate para otro momento).

Algunas de estas piezas han sonado en emisoras de radio tan conocidas como Radio 3 o Radio Clásica, ambas de Radio Nacional de España, produciéndose una situación peculiar: Esta cadena abona unas tarifas generales a SGAE, emita lo que emita. Si no reclamo mi parte de esa tarifa, alguien se lo reparte. La tarifa en ningún caso se abarata teniendo en cuenta el porcentaje de obras radiadas de autores no socios o bien de temas licenciados con Creative Commons. Programas como Ars Sonora (Radio Clásica), emite una gran cantidad de repertorio libre de derechos, y aún así, la tarifa general que RNE paga a SGAE es la misma.

(El sello discográfico Audiotalaia, que precisamente editó uno de mis trabajos de improvisación sonora, adjunta en su página web un listado parcial de composiciones publicadas bajo licencias CC, que han sido emitidas en RNE. Según informan, “se pretende poner de manifiesto la duda razonable existente en relación al sistema de reparto por emisiones públicas que la SGAE aplica a contenidos emitidos por RNE” http://www.audiotalaia.net/actions/expolio/).

Para poder reclamar la parte de la tarifa que me correspondería (simplemente para que no lo cobren otros), en alguna ocasión he tratado de declarar en SGAE alguna pieza de este tipo. Al realizar la declaración de obra especificando como género “improvisación” (que es lo que es, ni más ni menos), se ha rechazado mi declaración puesto que la normativa interna de SGAE considera que una improvisación está dentro del género sinfónico y se ha de acompañar la declaración con la partitura completa de la obra.

No sé si alguien es capaz (yo desde luego no) de partiturizar de forma estándar el ruido de un plástico, un acople de micrófono realizando un vertiginoso glissando, una tos de entre el público, o un vibrador rozando una vasija de cristal llena de conchas y piedras. Por un lado, no registrando estas obras en SGAE estoy incumpliendo mi contrato de gestión con la entidad. Por otro lado, sus reglas impiden que pueda declarar la obra. Y mientras tanto, las tarifas se siguen cobrando por disponibilidad de un repertorio supuestamente “universal” y no atendiendo al uso efectivo de obras concretas. Lo justo, yo opino, sería pagar únicamente por lo que se usa. Y que SGAE cobrara únicamente por el repertorio que efectivamente gestiona.

Comparando mi situación con el caso de Pablo Und Destruktion, me imagino la indefensión que podría llegar a sentir si una de estas obras no declaradas en SGAE pasa a formar parte de un anuncio de una serie en una cadena (algo que desvirtuaría totalmente esa música), sin que nadie me consulte ni se solicite mi autorización para la sincronización. Puede pasar en cualquier momento. A mí, y a cualquiera.

Algo debe cambiar. Pongámonos manos a la obra.

 

Ainara LeGardon. Nº de socia SGAE 56786.

“El diablo se hace más fuerte cuando miras hacia otro lado”. Ayer escuché esta frase (o algo parecido en su versión inglesa) e inmediatamente la adopté como epígrafe de uno de los capítulos del libro sobre SGAE. Afortunadamente, algo está cambiando y hoy, 27 de mayo, algunos miramos de frente a muchas cosas. Las comparto con vosotros por si os apetece unir la trayectoria de vuestros rayos X:

-Se ha puesto en marcha la página Unión Estatal de Sindicatos de Músicos, Intérpretes y Compositoras. Uno de los primeros actos en los que estarán algunos compañeros es esta tarde en Madrid, una jornada sobre sindicalismo y derechos de autor en el Ateneo de Villaverde: https://www.diagonalperiodico.net/culturas/30454-jornada-sindicalismo-derechos-autor.html

-Yo no estaré allí, porque arranco en Irun “Copyzer” (“Copyqué”), un servicio de asesoría gratuita y personalizada en materia de derechos de autor, licencias, y propiedad intelectual en general. La demanda ha sido brutal y las sesiones están completas hasta septiembre, lo cual indica vuestra inquietud y necesidad.

-Pero para el que quiera escuchar mis consideraciones acerca de los modelos de gestión de derechos de autor, la música en el entorno digital, la supuesta batalla entre creadores y usuarios, y lo que yo entiendo por respeto entre unos y otros, os recomiendo encarecidamente la lectura de esta entrevista en Plaza Abierta que me ha realizado Alejandro Matilla. La más detallada y completa en materia de propiedad intelectual de las que me han hecho hasta ahora. Espero que os parezca interesante puesto que, como siempre digo, va por vosotros. Que paséis un buen fin de semana. Y mirad a este lado, por favor.

http://plazabierta.com/entrevista-a-ainara-legardon-sobre-propiedad-intelectual/

Portada entrevista Ainara LeGardon en Plaza Abierta

Portada entrevista Ainara LeGardon en Plaza Abierta

 

Ultimando el montaje de “Caementum”. Humo y estaño. Este es un pequeño manual de instrucciones:

“Caementum” es una instalación-instrumento que puedes tocar, escuchar, ver y sentir.

Manipula delicadamente los artefactos. Su vibración será captada por unos sensores conectados a varios altavoces. Descubre los sonidos que esconden. Puedes controlar los volúmenes con los pedales situados en el suelo.

Las texturas sonoras, incluyendo la de tu propia voz, serán recogidas por un micrófono que envía una señal a un ordenador.

Si te apetece, canta o exprésate de cualquier forma.

Mediante un algoritmo, el sonido de lo que esté ocurriendo en la sala se representará en imagen, que podrás ver a través de un bloque de hormigón translúcido.

Disfruta de la experiencia.

——————

Jaime de los Ríos y yo os esperamos el día 10 a las 19 h en Museum Cemento Rezola para interpretar una pieza, que no será más que una de las infinitas posibles experiencias que podrán vivir quienes se acerquen al Museo y se dispongan a abrir todos sus sentidos.

Soldando. Foto de Rafa Rodrigo

Soldando. Foto de Rafa Rodrigo

Pensando. Foto de Rafa Rodrigo

Pensando. Foto de Rafa Rodrigo

Imaginando. Foto de Rafa Rodrigo

Imaginando. Foto de Rafa Rodrigo

Corrigiendo. Foto de Rafa Rodrigo

Corrigiendo. Foto de Rafa RodrigoDeliberando de camino a casa. Foto de Rafa Rodrigo

Deliberando de camino a casa. Foto de Rafa Rodrigo

 

Proyecto Wroclaw. Donosti, 12/06/15. 10:07 am

Mis pasos en busca del líquido

Mis pasos en busca del líquido

 

En la cafetería del hospital ofrecen desayunos gratis a todos aquellos que hayan madrugado para hacerse un análisis de sangre. Es hora punta. Los enfermos en ayunas son como hienas; su mordedura, dicen que la más fuerte de entre los mamíferos.

Así que me retiro de la barra. Espero paciente escuchando y grabando el maravilloso baile de tazas y conversaciones, el tintineo de platos, vasos de agua y la amortiguación sonora que brindan los cruasanes.

Cuando inicié este proyecto, lo primero en lo que pensé al buscar puntos de unión entre Donosti y Wroclaw fue el líquido: El mar Cantábrico y el río Óder custodiando cada una de las ciudades.

A mediodía grabo mi propio paseo desde el Kursaal hasta la misma orilla de la playa de la Zurriola. Aminoro la velocidad y me recreo en el sonido de mis pasos sobre la arena, y cómo se esconden, poco a poco, bajo el rumor de las olas.

Oigo un precioso susurro que parece la rotura de diminutos cristales en la lejanía, o quizás estrellas chocando sus puntas en el fondo del mar, o destellos de las miradas de los enamorados que caminan junto a su perro, o el pudor de alguna anciana al contemplar al hombre desnudo que se sienta en el espigón. No entiendo cómo pueden sonar tan lejos y tan cerca, a la altura de mi mano, siempre al elevar mi pie izquierdo, y pienso que quizás sea posible que se me esté quebrando el tobillo pisada a pisada. Pasa un rato hasta que descubro que se trata de la sigilosa danza de las llaves de casa en el bolsillo del chubasquero.

Esta es la resonancia de mis pasos en busca del líquido, el mismo que también llevo en mis tendones. La banda sonora la prepararé dentro de unos días, cuando sea capaz de sacar el Cantábrico de debajo de mi piel y dejarlo en Polonia.

Pasos capturados

Pasos capturados

 

Proyecto Wroclaw. Donosti, 9/6/15. 7:10 am

Ojalá pudiera mover los dedos, los brazos, sacar la grabadora y registrar la pieza sonora que me dedica la máquina de resonancias magnéticas de la Poliklinika Gipuzkoa sin que se nos trague de un bocado. Veinticinco minutos de pensamiento en los que las palabras “Esplendor Geométrico” me vienen a la mente por segunda vez en menos de media hora. El logotipo circular de “General Electric” se instala sobre mi cabeza, como un halo. Y tan sólo puedo retener esos sonidos ahí, precisamente, en los dominios de esa aureola.

Acaba de amanecer y fuera del hospital los rayos de sol dibujan un trapecio naranja en un hueco que deja el cielo gris y encapotado de Donosti. Esplendor geométrico.

A las nueve ya estoy en la arena.

Lo más curioso de esta mañana es que, me sitúe donde me sitúe en la playa de Ondarreta, siempre llega el ruido de unas obras: una radial cortando mármol a la derecha, los golpes de un hombre cuasi-maniquí subido a un andamio a la izquierda. Creo que es tan sólo su mirada la que produce los impactos contra la pared.

Supongo que es así como suena la orilla en estos días: con algo de tráfico bordeándola, resonancias que no encajan con el paisaje, y el rumor de la valentía de los ancianos bañistas habituales.

Egunon!

Estos días leo “Madrid Tucson” de Miriam Checa, una vasca que, como yo, pasó en Madrid varios años y relata en esta novela su relación con la ciudad.

“En Madrid hacen falta muchas noches sin dormir, un par de veranos abrasadores, otro par de inviernos polares y al menos un corazón hecho pedazos en cualquiera de sus esquinas. Si en ese momento no sales corriendo ya estás preparado para hacerte con un hueco en este lugar”. Yo pasé muchos más de dos veranos, y al final salí corriendo. Pero desde el domingo algo me ha reconciliado con Madrid. Enhorabuena a los que os quedasteis allí. Me alegro mucho por vosotros y ahora os siento un poco más cerca.

Reconozco en las palabras de Miriam muchos de los pensamientos y sensaciones que alguna vez he experimentado. Hoy rescato uno de ellos, el que tiene la protagonista cuando escucha los sonidos de un bar mezclándose con una canción que sale de la jukebox, provocando una versión diferente de ésta:

“Me gustaría llevar una grabadora encima para registrarlo. No sé muy bien qué haría después con estos sonidos, nunca he sabido si los sucesos inesperados sólo hay que disfrutarlos”.

Ayer se anunció la resolución de la convocatoria de residencias artísticas en Polonia que convoca Donostia 2016. En junio me iré a Wroclaw con varias grabadoras y con ganas de disfrutar de sucesos inesperados, para plasmarlos después en una pieza que arrancará en una antigua estación de tranvía.

El viaje continúa. Que paséis un feliz día.

Imagen de la noticia en Deia

Imagen de la noticia en Deia

http://www.deia.com/2015/05/27/ocio-y-cultura/cultura/todo-lo-necesario-para-el-exito-de-2016-donostia-y-wroclaw-mas-cerca-todavia

 

 

 

El pasado 20 de mayo el sector de la industria musical convocó el “Día sin música”, una jornada reivindicativa para solicitar la bajada del IVA cultural del 21 % al 4 %.

Por lo que pude comprobar, la mayoría de los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia. Constaté de primera mano que el tema fue tratado en los informativos de Cuatro, La Sexta y ETB 2 (éste último incluso abrió el programa con el titular de la noticia). Sin embargo mi decepción fue tremenda cuando comprobé que, de estos tres sólo uno, el de La Sexta, tuvo el detalle de eliminar la música tanto en la sintonía del programa como en el reportaje respecto al“Día sin música”.

Se produjo, además, una curiosa situación irónica: la primera melodía reconocible que escuché ese día fue en el informativo de las 14 h de la cadena Cuatro y se trató de la sintonía electoral del PP, partido político responsable de la subida del IVA cultural, hecho contra el que se protestaba.

La Sexta silencia la sintonía de su informativo

La Sexta silencia la sintonía de su informativo

Fue una convocatoria con la que, desde el principio, no he simpatizado del todo. Una convocatoria planteada desde la industria (los promotores, las agencias de contratación, las salas de conciertos…) y secundada por algunos músicos, pero no propuesta desde nuestro colectivo.

A pesar de no sentirme identificada con esta huelga, sigo creyendo que el IVA cultural al 21 % es una aberración, igual que muchas otras condiciones en las que trabajamos los artistas. Buena parte de nuestras actuaciones (y no únicamente las que ofrecemos en pequeñas salas) se siguen pagando sin factura, queramos o no nosotros. Quizás de eso también tenga la culpa el elevado impuesto, aunque mi memoria recuerda que esta práctica se lleva a cabo desde mucho antes de la subida del IVA.

Desde mi punto de vista habría que revisar multitud de asuntos, entre ellos el ineficaz y obsoleto “régimen especial de artistas y toreros”, la diferenciación fiscal entre consumo (entradas de espectáculos, discos) y producción cultural (creación), y la desatención y precariedad en las que vivimos los creadores (fomentada en parte por nosotros mismos al aceptar ciertas condiciones, porque simplemente no disponemos de otras opciones viables para desarrollar nuestra profesión).

A mediados de abril contesté a las preguntas del periodista César Luquero para un reportaje en la revista Rock de Lux sobre esta “huelga de la música”. Algunos extractos de esta entrevista se usaron para elaborar el artículo “Un día sin música (II). Una de sangría”, publicado en el número del mes de mayo. Me ha parecido interesante rescatar el texto original completo y agradezco a César Luquero y a la dirección de Rock de Lux el permitirme reproducirlo en este blog.

 

Extracto de la entrevista en Rock de Lux

Extracto de la entrevista en Rock de Lux

 

¿En qué medida te ha afectado profesionalmente, si es que lo ha hecho, la subida del IVA cultural?

Como organizadora de conciertos, el esfuerzo por hacer que la entrada al público estuviera disponible a un precio aceptable, hizo que llegara a perder dinero en más de una ocasión. Como amante de la música, me ha dolido que artistas a los que tenía muchas ganas de ver en directo, se saltaran el Estado Español en sus giras europeas puesto que no les era rentable parar por estos lares.

 

Si no tienes inconveniente, ¿podrías explicarnos cómo se desglosa una actuación de tu grupo en Madrid, por ejemplo? Me refiero a la inversión que debes hacer, los gastos que debes afrontar, el coste en seguros sociales e impuestos que implica.

Los gastos que habría que afrontar son el alquiler de sala y producción, los desplazamientos (en el caso de mi banda muy complicados, ya que residimos a cientos de kilómetros de distancia y viajamos por separado), las dietas de manutención y alojamiento para todo el equipo humano (cinco personas), los honorarios de los músicos y técnico de sonido, y tener en cuenta que es necesario disponer de una entidad jurídica desde la que contratar, facturar y cubrir la seguridad social de todos los trabajadores. No olvidemos que se hace imprescindible contar con una asesoría jurídica para realizar todas estas gestiones, y las declaraciones de impuestos trimestrales y anuales.

 

Llevas años trabajando en el ámbito autogestionario, buscando caminos alternativos para el desarrollo de proyectos culturales. Apelando tu experiencia, ¿hay voluntad por parte de las administraciones públicas de favorecer iniciativas de ese perfil más modesto que, finalmente, son las que posibilitan que haya un tejido cultural consistente y perdurable?

Quizás en el País Vasco se palpe una voluntad mayor que en otras zonas, pero en general diría que no existe. Es más, me da la sensación de que en algunas ciudades se trabaja desde las administraciones para cargarse todo el tejido de carácter asociativo y/o vecinal, poniendo trabas a licencias y permisos que posibiliten el crecimiento cultural alternativo y el pensamiento crítico.

 

Si el 21 % es un tipo excesivo, ¿qué cifra convendría establecer? ¿Estaría de más pensar en otro modelo recaudatorio que atendiera a la naturaleza del producto que se grava y al tipo de empresa o trabajador que lo factura?

Desde luego no estaría de más considerar todo esto que propones, sin dejar de atender a que la cultura (sin distinguir un concierto de un libro) es un bien de primera necesidad, como cualquier alimento básico del ser humano, y que contribuye a crear ciudadanos formados, con capacidad para la reflexión. Pero claro, tal vez esto no les interese demasiado a algunos. 

Además de este asunto, los gobernantes deberían atender a las reiteradas peticiones de los creadores en cuanto a establecer un sistema de seguridad social justo y acorde con la naturaleza de nuestro trabajo.

 

El 20 de mayo se ha convocado un “Día sin música” para protestar por el IVA. ¿Qué te parece? ¿Participarás?

Me parece una idea con muy poco sentido. Me gustaría que, más que participar en un día sin música, nuestra manera de llamar la atención fuera la de salir a tocar a todos los rincones. Conciertos en la calle, en el metro, en las plazas. Que nos detengan a todos. ¿Alguien cree de verdad que el 20 de mayo habrá silencio en las tiendas de las grandes multinacionales de ropa? ¿En serio alguien piensa que sintonizará una emisora de radio, desde “Los 40 Principales” a “Radio Clásica”, y no sonará nada? ¿Es que van a emitir por televisión sólo programas en los que no haya música –si es que existen esos programas-? ¿Ni películas, ni reportajes, ni series? 

En mi opinión, el día sin música se quedará, como mucho, en un día sin conciertos. La repercusión será mínima tanto en la opinión pública como en el debate político. Si finalmente se produce la bajada del IVA cultural, no será por el esfuerzo de unos pocos ese 20 de mayo, sino por las elecciones que se acercan. 

Personalmente no sé si secundaré la convocatoria. Si finalmente decido hacerlo, seguiré disfrutando de la música como cualquier otro día, porque la música no sólo se escucha; Se siente de muchas maneras y nos acompaña de infinitas formas. Y ese hecho, afortunadamente, no hay quien lo regule, ni lo prohíba, ni lo ordene de ninguna forma.

 

 

[Nota: se recomienda la lectura del artículo “Mira el bosque, no al árbol: el IVA cultural ya no es el problema” de Robert Muro]

 

Muchos me preguntáis por el equipo que llevo en directo. Que si “ese ampli parece el neceser de la abuela, ¿es de atrezzo?”, que si “¿de qué año es esa guitarra, habías nacido tú ya?”, que si “¿cómo consigues esos acoples? Se me ha derretido el cerúmen”… Pues bien, en la sección “Mondo Pro” del último número de Mondosonoro me hacen una completa entrevista en la que aporto detalles de mi sonido y curiosidades sobre los amplificadores y guitarras que uso tanto en directo como en estudio.

En la versión impresa hay un fallo (mío): La pantalla que llevo actualmente no es una Harley Benton G112, sino una Harley Benton G212V. La G112 también la he llevado en directo, pero no en la última gira.

Bajo la foto, el texto con la entrevista completa y enlaces* para los más curiosos. Que lo disfrutéis.

[*Los links llevan a mi antiguo blog de instrumentos. Hace años que no se actualiza, pero la información e imágenes que contiene me parecen lo suficientemente interesantes como para mostrarlas.]

 

Entrevista a Ainara LeGardon para Mondo Pro

Entrevista a Ainara LeGardon para Mondo Pro. Foto de Álvaro Sanz

AINARA LeGARDON

Guitarra: Fender Coronado I 

Ampli: Dynacord DA16/V + pantalla Harley Benton G212V con uno de los altavoces Celestion Vintage 30 reemplazado por un Goodmans.

Pedales: Lovetone Cheese Source (overdrive y fuzz).

Años de fabricación (de cada uno de los artefactos): Coronado: 1966; DA16: 1960; Cheese Source: 1999.

 

¿De dónde sale tu equipo? ¿Cuándo y cómo compraste la guitarra y el amplificador? (Puedes contar alguna anécdota al respecto…)

Casi todo de segunda mano a través de Ebay. La Coronado la compré en el 99 a una señora de Missouri cuya hija, a la que le había dado por el punk, ya no quería la vieja guitarra de mamá. Las dos unidades de Cheese Source que tengo las compré a la casa Lovetone antes de que cerrara, una en el 99 y otra en el 2007. Los amplis Dynacord los he encontrado en Alemania, salvo el último que acabo de comprar y aún no tengo en mis manos, a través de un músico de Alicante.

 

¿Qué sabes de la historia de sus marcas? 

Obviando la reciente reedición de las Coronado, estas guitarras se fabricaron originalmente del 66 al 69 siendo uno de los dos únicos modelos (junto a la Starcaster) de caja estrecha que fabricó Fender como respuesta al éxito de las “thinline” de marcas como Epiphone, Guild o Gibson. No funcionó comercialmente y en el 69 se dejó de fabricar. El diseño fue de Roger Rosmeissl, un luthier de origen alemán especializado en guitarras de tapa arquedada.

Respecto a los Dynacord, un dato curioso es que modelos como el MV15 eran realizados por mujeres, ya que se precisaban manos pequeñas para soldar y montar los componentes en un espacio tan reducido.

 

¿Qué pedales utilizas y en qué orden? 

Primero mando la señal a un afinador Boss, después entra en una caja AB/Y Lead Foot, que divide la señal en dos. Una, la envío al canal 2 del ampli, y otra la envío al pedal Chesse Source (overdrive y fuzz), y de ahí al canal 3 del ampli (al que doy más volumen). Manejo así 4 sonidos: canal 2, canales 2 + 3, canales 2 + 3 con overdrive, y canales 2 + 3 con overdrive y fuzz.

 

¿Qué te gusta más de este equipo? ¿Cómo es su sonido? 

El resultado de la combinación es un sonido con mucho cuerpo y mucho rango. Me encanta porque tiene personalidad propia, y a veces se convierte en algo casi incontrolable, como una yegua desbocada o una tormenta. La guitarra tipo “thinline” junto al Cheese Source provocan un feedback que roza el caos. Es como una cometa que vuela libre, pero a mi merced, ya que casi siempre mantengo el control del carrete de hilo y la puedo atraer hacia mí.

 

¿Acostumbras a utilizar siempre el mismo equipo o cambias algunas cosas?

Como segunda guitarra suelo llevar una Harmony H56 Rocket, también del 66, o bien una Alden 9908 Tuxedo del 62, más ligera y manejable, que cabe en un estuche doble junto a la Coronado y puedo llevarla a la espalda cuando viajo sola.

El cabezal que llevo como reserva es un Dynacord MV15 de los 50, que cabe en mi bolso de mano, y al 1 y medio es capaz de reventar la sala.

 

¿Prefieres usar todo el set para el directo, para el estudio o para ambas situaciones? 

Para mí ambas situaciones son iguales. Grabo en directo y básicamente con el mismo set que llevo en concierto.

 

¿Con qué bandas lo has utilizado? 

Con esa que llaman “Ainara LeGardon”.

 

¿En qué discos podemos escucharlo?

En “We once wished” (2011) y “Every minute” (2014). La Coronado la llevo usando desde el 99 y aparece en todos los discos que he grabado desde entonces.

 

¿Conoces a algún otro músico o grupo que lleven un equipo igual?

La verdad es que no conozco a nadie que lleve la misma combinación de ampli, guitarra y pedal. Un guitarrista que me encanta y que lleva una Coronado, entre otras, es mi buen amigo Jason Victor (Steve Wynn and The Miracle 3, Dream Syndicate, Skull Practitioners…). Precisamente nos hicimos amigos hablando de nuestras guitarras, como tantas veces ocurre entre músicos.

 

“Every minute”, la canción que da título a nuestro último disco, ha sido incluida en el volumen 39 del recopilatorio estadounidense Ball of Wax Audio Quarterly. La presentación en Seattle fue el pasado sábado 7 de marzo, y a día de hoy, la edición física del disco (limitada y serigrafiada) se ha agotado.

La distribución digital se sigue realizando a través de la página de Bandcamp del sello de Washington:
https://ballofwax.bandcamp.com/

Levi Fuller, el coordinador de la serie, nos dedica unas palabras en su página:

“…Tanto la canción como el álbum continúan su trayectoria de rock pesado, sin miedo, con Ainara blandiendo su guitarra y voz como armas elegantemente labradas, respaldada por la musculosa sección rítmica de Héctor Bardisa y Rubén Martínez. […] Espero sinceramente que Ainara y su banda vengan algún día a Seattle, o que llegue a verlos en el País Vasco antes de morir.”

El texto completo se puede consultar aquí: http://ballofwax.org/2015/03/ball-of-wax-39-songs-ainara-legardon-every-minute/

"Every minute" de Ainara LeGardon en "Ball of Wax Vol. 39"

“Every minute” de Ainara LeGardon en “Ball of Wax Vol. 39”

 


Contacto

Nombre
Email
Mensaje

Ok Mensaje enviado. Ok Message sent.
¡Error! Por favor valida los campos.Error! Please validate your fields.