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Proyecto Wroclaw. Donosti, 9/6/15. 7:10 am

Ojalá pudiera mover los dedos, los brazos, sacar la grabadora y registrar la pieza sonora que me dedica la máquina de resonancias magnéticas de la Poliklinika Gipuzkoa sin que se nos trague de un bocado. Veinticinco minutos de pensamiento en los que las palabras “Esplendor Geométrico” me vienen a la mente por segunda vez en menos de media hora. El logotipo circular de “General Electric” se instala sobre mi cabeza, como un halo. Y tan sólo puedo retener esos sonidos ahí, precisamente, en los dominios de esa aureola.

Acaba de amanecer y fuera del hospital los rayos de sol dibujan un trapecio naranja en un hueco que deja el cielo gris y encapotado de Donosti. Esplendor geométrico.

A las nueve ya estoy en la arena.

Lo más curioso de esta mañana es que, me sitúe donde me sitúe en la playa de Ondarreta, siempre llega el ruido de unas obras: una radial cortando mármol a la derecha, los golpes de un hombre cuasi-maniquí subido a un andamio a la izquierda. Creo que es tan sólo su mirada la que produce los impactos contra la pared.

Supongo que es así como suena la orilla en estos días: con algo de tráfico bordeándola, resonancias que no encajan con el paisaje, y el rumor de la valentía de los ancianos bañistas habituales.

Egunon!

Estos días leo “Madrid Tucson” de Miriam Checa, una vasca que, como yo, pasó en Madrid varios años y relata en esta novela su relación con la ciudad.

“En Madrid hacen falta muchas noches sin dormir, un par de veranos abrasadores, otro par de inviernos polares y al menos un corazón hecho pedazos en cualquiera de sus esquinas. Si en ese momento no sales corriendo ya estás preparado para hacerte con un hueco en este lugar”. Yo pasé muchos más de dos veranos, y al final salí corriendo. Pero desde el domingo algo me ha reconciliado con Madrid. Enhorabuena a los que os quedasteis allí. Me alegro mucho por vosotros y ahora os siento un poco más cerca.

Reconozco en las palabras de Miriam muchos de los pensamientos y sensaciones que alguna vez he experimentado. Hoy rescato uno de ellos, el que tiene la protagonista cuando escucha los sonidos de un bar mezclándose con una canción que sale de la jukebox, provocando una versión diferente de ésta:

“Me gustaría llevar una grabadora encima para registrarlo. No sé muy bien qué haría después con estos sonidos, nunca he sabido si los sucesos inesperados sólo hay que disfrutarlos”.

Ayer se anunció la resolución de la convocatoria de residencias artísticas en Polonia que convoca Donostia 2016. En junio me iré a Wroclaw con varias grabadoras y con ganas de disfrutar de sucesos inesperados, para plasmarlos después en una pieza que arrancará en una antigua estación de tranvía.

El viaje continúa. Que paséis un feliz día.

Imagen de la noticia en Deia

Imagen de la noticia en Deia

http://www.deia.com/2015/05/27/ocio-y-cultura/cultura/todo-lo-necesario-para-el-exito-de-2016-donostia-y-wroclaw-mas-cerca-todavia

 

 

 

El pasado 20 de mayo el sector de la industria musical convocó el “Día sin música”, una jornada reivindicativa para solicitar la bajada del IVA cultural del 21 % al 4 %.

Por lo que pude comprobar, la mayoría de los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia. Constaté de primera mano que el tema fue tratado en los informativos de Cuatro, La Sexta y ETB 2 (éste último incluso abrió el programa con el titular de la noticia). Sin embargo mi decepción fue tremenda cuando comprobé que, de estos tres sólo uno, el de La Sexta, tuvo el detalle de eliminar la música tanto en la sintonía del programa como en el reportaje respecto al“Día sin música”.

Se produjo, además, una curiosa situación irónica: la primera melodía reconocible que escuché ese día fue en el informativo de las 14 h de la cadena Cuatro y se trató de la sintonía electoral del PP, partido político responsable de la subida del IVA cultural, hecho contra el que se protestaba.

La Sexta silencia la sintonía de su informativo

La Sexta silencia la sintonía de su informativo

Fue una convocatoria con la que, desde el principio, no he simpatizado del todo. Una convocatoria planteada desde la industria (los promotores, las agencias de contratación, las salas de conciertos…) y secundada por algunos músicos, pero no propuesta desde nuestro colectivo.

A pesar de no sentirme identificada con esta huelga, sigo creyendo que el IVA cultural al 21 % es una aberración, igual que muchas otras condiciones en las que trabajamos los artistas. Buena parte de nuestras actuaciones (y no únicamente las que ofrecemos en pequeñas salas) se siguen pagando sin factura, queramos o no nosotros. Quizás de eso también tenga la culpa el elevado impuesto, aunque mi memoria recuerda que esta práctica se lleva a cabo desde mucho antes de la subida del IVA.

Desde mi punto de vista habría que revisar multitud de asuntos, entre ellos el ineficaz y obsoleto “régimen especial de artistas y toreros”, la diferenciación fiscal entre consumo (entradas de espectáculos, discos) y producción cultural (creación), y la desatención y precariedad en las que vivimos los creadores (fomentada en parte por nosotros mismos al aceptar ciertas condiciones, porque simplemente no disponemos de otras opciones viables para desarrollar nuestra profesión).

A mediados de abril contesté a las preguntas del periodista César Luquero para un reportaje en la revista Rock de Lux sobre esta “huelga de la música”. Algunos extractos de esta entrevista se usaron para elaborar el artículo “Un día sin música (II). Una de sangría”, publicado en el número del mes de mayo. Me ha parecido interesante rescatar el texto original completo y agradezco a César Luquero y a la dirección de Rock de Lux el permitirme reproducirlo en este blog.

 

Extracto de la entrevista en Rock de Lux

Extracto de la entrevista en Rock de Lux

 

¿En qué medida te ha afectado profesionalmente, si es que lo ha hecho, la subida del IVA cultural?

Como organizadora de conciertos, el esfuerzo por hacer que la entrada al público estuviera disponible a un precio aceptable, hizo que llegara a perder dinero en más de una ocasión. Como amante de la música, me ha dolido que artistas a los que tenía muchas ganas de ver en directo, se saltaran el Estado Español en sus giras europeas puesto que no les era rentable parar por estos lares.

 

Si no tienes inconveniente, ¿podrías explicarnos cómo se desglosa una actuación de tu grupo en Madrid, por ejemplo? Me refiero a la inversión que debes hacer, los gastos que debes afrontar, el coste en seguros sociales e impuestos que implica.

Los gastos que habría que afrontar son el alquiler de sala y producción, los desplazamientos (en el caso de mi banda muy complicados, ya que residimos a cientos de kilómetros de distancia y viajamos por separado), las dietas de manutención y alojamiento para todo el equipo humano (cinco personas), los honorarios de los músicos y técnico de sonido, y tener en cuenta que es necesario disponer de una entidad jurídica desde la que contratar, facturar y cubrir la seguridad social de todos los trabajadores. No olvidemos que se hace imprescindible contar con una asesoría jurídica para realizar todas estas gestiones, y las declaraciones de impuestos trimestrales y anuales.

 

Llevas años trabajando en el ámbito autogestionario, buscando caminos alternativos para el desarrollo de proyectos culturales. Apelando tu experiencia, ¿hay voluntad por parte de las administraciones públicas de favorecer iniciativas de ese perfil más modesto que, finalmente, son las que posibilitan que haya un tejido cultural consistente y perdurable?

Quizás en el País Vasco se palpe una voluntad mayor que en otras zonas, pero en general diría que no existe. Es más, me da la sensación de que en algunas ciudades se trabaja desde las administraciones para cargarse todo el tejido de carácter asociativo y/o vecinal, poniendo trabas a licencias y permisos que posibiliten el crecimiento cultural alternativo y el pensamiento crítico.

 

Si el 21 % es un tipo excesivo, ¿qué cifra convendría establecer? ¿Estaría de más pensar en otro modelo recaudatorio que atendiera a la naturaleza del producto que se grava y al tipo de empresa o trabajador que lo factura?

Desde luego no estaría de más considerar todo esto que propones, sin dejar de atender a que la cultura (sin distinguir un concierto de un libro) es un bien de primera necesidad, como cualquier alimento básico del ser humano, y que contribuye a crear ciudadanos formados, con capacidad para la reflexión. Pero claro, tal vez esto no les interese demasiado a algunos. 

Además de este asunto, los gobernantes deberían atender a las reiteradas peticiones de los creadores en cuanto a establecer un sistema de seguridad social justo y acorde con la naturaleza de nuestro trabajo.

 

El 20 de mayo se ha convocado un “Día sin música” para protestar por el IVA. ¿Qué te parece? ¿Participarás?

Me parece una idea con muy poco sentido. Me gustaría que, más que participar en un día sin música, nuestra manera de llamar la atención fuera la de salir a tocar a todos los rincones. Conciertos en la calle, en el metro, en las plazas. Que nos detengan a todos. ¿Alguien cree de verdad que el 20 de mayo habrá silencio en las tiendas de las grandes multinacionales de ropa? ¿En serio alguien piensa que sintonizará una emisora de radio, desde “Los 40 Principales” a “Radio Clásica”, y no sonará nada? ¿Es que van a emitir por televisión sólo programas en los que no haya música –si es que existen esos programas-? ¿Ni películas, ni reportajes, ni series? 

En mi opinión, el día sin música se quedará, como mucho, en un día sin conciertos. La repercusión será mínima tanto en la opinión pública como en el debate político. Si finalmente se produce la bajada del IVA cultural, no será por el esfuerzo de unos pocos ese 20 de mayo, sino por las elecciones que se acercan. 

Personalmente no sé si secundaré la convocatoria. Si finalmente decido hacerlo, seguiré disfrutando de la música como cualquier otro día, porque la música no sólo se escucha; Se siente de muchas maneras y nos acompaña de infinitas formas. Y ese hecho, afortunadamente, no hay quien lo regule, ni lo prohíba, ni lo ordene de ninguna forma.

 

 

[Nota: se recomienda la lectura del artículo “Mira el bosque, no al árbol: el IVA cultural ya no es el problema” de Robert Muro]

 

Muchos me preguntáis por el equipo que llevo en directo. Que si “ese ampli parece el neceser de la abuela, ¿es de atrezzo?”, que si “¿de qué año es esa guitarra, habías nacido tú ya?”, que si “¿cómo consigues esos acoples? Se me ha derretido el cerúmen”… Pues bien, en la sección “Mondo Pro” del último número de Mondosonoro me hacen una completa entrevista en la que aporto detalles de mi sonido y curiosidades sobre los amplificadores y guitarras que uso tanto en directo como en estudio.

En la versión impresa hay un fallo (mío): La pantalla que llevo actualmente no es una Harley Benton G112, sino una Harley Benton G212V. La G112 también la he llevado en directo, pero no en la última gira.

Bajo la foto, el texto con la entrevista completa y enlaces* para los más curiosos. Que lo disfrutéis.

[*Los links llevan a mi antiguo blog de instrumentos. Hace años que no se actualiza, pero la información e imágenes que contiene me parecen lo suficientemente interesantes como para mostrarlas.]

 

Entrevista a Ainara LeGardon para Mondo Pro

Entrevista a Ainara LeGardon para Mondo Pro. Foto de Álvaro Sanz

AINARA LeGARDON

Guitarra: Fender Coronado I 

Ampli: Dynacord DA16/V + pantalla Harley Benton G212V con uno de los altavoces Celestion Vintage 30 reemplazado por un Goodmans.

Pedales: Lovetone Cheese Source (overdrive y fuzz).

Años de fabricación (de cada uno de los artefactos): Coronado: 1966; DA16: 1960; Cheese Source: 1999.

 

¿De dónde sale tu equipo? ¿Cuándo y cómo compraste la guitarra y el amplificador? (Puedes contar alguna anécdota al respecto…)

Casi todo de segunda mano a través de Ebay. La Coronado la compré en el 99 a una señora de Missouri cuya hija, a la que le había dado por el punk, ya no quería la vieja guitarra de mamá. Las dos unidades de Cheese Source que tengo las compré a la casa Lovetone antes de que cerrara, una en el 99 y otra en el 2007. Los amplis Dynacord los he encontrado en Alemania, salvo el último que acabo de comprar y aún no tengo en mis manos, a través de un músico de Alicante.

 

¿Qué sabes de la historia de sus marcas? 

Obviando la reciente reedición de las Coronado, estas guitarras se fabricaron originalmente del 66 al 69 siendo uno de los dos únicos modelos (junto a la Starcaster) de caja estrecha que fabricó Fender como respuesta al éxito de las “thinline” de marcas como Epiphone, Guild o Gibson. No funcionó comercialmente y en el 69 se dejó de fabricar. El diseño fue de Roger Rosmeissl, un luthier de origen alemán especializado en guitarras de tapa arquedada.

Respecto a los Dynacord, un dato curioso es que modelos como el MV15 eran realizados por mujeres, ya que se precisaban manos pequeñas para soldar y montar los componentes en un espacio tan reducido.

 

¿Qué pedales utilizas y en qué orden? 

Primero mando la señal a un afinador Boss, después entra en una caja AB/Y Lead Foot, que divide la señal en dos. Una, la envío al canal 2 del ampli, y otra la envío al pedal Chesse Source (overdrive y fuzz), y de ahí al canal 3 del ampli (al que doy más volumen). Manejo así 4 sonidos: canal 2, canales 2 + 3, canales 2 + 3 con overdrive, y canales 2 + 3 con overdrive y fuzz.

 

¿Qué te gusta más de este equipo? ¿Cómo es su sonido? 

El resultado de la combinación es un sonido con mucho cuerpo y mucho rango. Me encanta porque tiene personalidad propia, y a veces se convierte en algo casi incontrolable, como una yegua desbocada o una tormenta. La guitarra tipo “thinline” junto al Cheese Source provocan un feedback que roza el caos. Es como una cometa que vuela libre, pero a mi merced, ya que casi siempre mantengo el control del carrete de hilo y la puedo atraer hacia mí.

 

¿Acostumbras a utilizar siempre el mismo equipo o cambias algunas cosas?

Como segunda guitarra suelo llevar una Harmony H56 Rocket, también del 66, o bien una Alden 9908 Tuxedo del 62, más ligera y manejable, que cabe en un estuche doble junto a la Coronado y puedo llevarla a la espalda cuando viajo sola.

El cabezal que llevo como reserva es un Dynacord MV15 de los 50, que cabe en mi bolso de mano, y al 1 y medio es capaz de reventar la sala.

 

¿Prefieres usar todo el set para el directo, para el estudio o para ambas situaciones? 

Para mí ambas situaciones son iguales. Grabo en directo y básicamente con el mismo set que llevo en concierto.

 

¿Con qué bandas lo has utilizado? 

Con esa que llaman “Ainara LeGardon”.

 

¿En qué discos podemos escucharlo?

En “We once wished” (2011) y “Every minute” (2014). La Coronado la llevo usando desde el 99 y aparece en todos los discos que he grabado desde entonces.

 

¿Conoces a algún otro músico o grupo que lleven un equipo igual?

La verdad es que no conozco a nadie que lleve la misma combinación de ampli, guitarra y pedal. Un guitarrista que me encanta y que lleva una Coronado, entre otras, es mi buen amigo Jason Victor (Steve Wynn and The Miracle 3, Dream Syndicate, Skull Practitioners…). Precisamente nos hicimos amigos hablando de nuestras guitarras, como tantas veces ocurre entre músicos.

 

“Every minute”, la canción que da título a nuestro último disco, ha sido incluida en el volumen 39 del recopilatorio estadounidense Ball of Wax Audio Quarterly. La presentación en Seattle fue el pasado sábado 7 de marzo, y a día de hoy, la edición física del disco (limitada y serigrafiada) se ha agotado.

La distribución digital se sigue realizando a través de la página de Bandcamp del sello de Washington:
https://ballofwax.bandcamp.com/

Levi Fuller, el coordinador de la serie, nos dedica unas palabras en su página:

“…Tanto la canción como el álbum continúan su trayectoria de rock pesado, sin miedo, con Ainara blandiendo su guitarra y voz como armas elegantemente labradas, respaldada por la musculosa sección rítmica de Héctor Bardisa y Rubén Martínez. […] Espero sinceramente que Ainara y su banda vengan algún día a Seattle, o que llegue a verlos en el País Vasco antes de morir.”

El texto completo se puede consultar aquí: http://ballofwax.org/2015/03/ball-of-wax-39-songs-ainara-legardon-every-minute/

"Every minute" de Ainara LeGardon en "Ball of Wax Vol. 39"

“Every minute” de Ainara LeGardon en “Ball of Wax Vol. 39”

 

Egunon!

Me parece casi imposible que en el mes de mayo pudiéramos lograr aquello que hicimos: el Relay de Relays, una carrera de obstáculos y relevos con 47 artistas en 4 ciudades. El Lolapalooza de la improvisación. Los Juegos Olímpicos de la música experimental. Audiotalaia acaba de publicar en libre descarga un documento completísimo: audios, vídeos y textos que relatan de forma excepcional un suceso que aún hoy me parece digno sólo de un sueño. Mayo fue un mes en el que escuché más que canté, en el que aprendí más que enseñé, en el que una niña me preguntó si soy de Marte capital o de un pueblecito de las afueras y yo le contesté sin decir una sola palabra que, por supuesto, de las afueras.

Tuve el honor de ser una de las co-organizadoras, y además, de aparecer en la pieza que abre la obra junto a Fernando Junquera (Negro), Marta Sainz y Javier Pedreira que podéis escuchar en este enlace. Dos guitarras y dos voces. La mía, persiguiendo las melodías de Negro, lentamente pero de forma segura, construyendo junto a los demás un nido para acomodarnos todos.

También me encargaron un texto del que compartí un extracto con vosotros hace poco, en el que insisto en lo que más importa. Se ha publicado junto a otros de Wade Matthews y Josep Lluís Galiana. Hoy os dejo el mío en su totalidad y os pido que dediquéis un momento a escuchar, ver y leer. Gracias por estar ahí y apoyar la Música.

 

“Si hay una palabra que describa un Relay, es compromiso: Un acuerdo en el que ejercer nuestra responsabilidad en pos de la música (y dan ganas de escribir Música con mayúscula).

Si hay otra, es confianza: El aliento de los otros que impulsa las decisiones de uno mismo.

Tomamos el relevo en la tarea de mantener una red con los nudos bien atados. Con vínculos y conexiones que permitan la continuidad de un viaje. Somos olas en el recorrido del mensaje en la botella. Unos adoptamos el papel del viento, otros de la gravedad lunar, de la masa acuosa en forma de lecho, de la espuma que acolcha la superficie… y juntos mecemos y transportamos la idea del compromiso.

Tras este Relay de Relays acontecido en mayo del 2014, ha sido un placer caer rendida al traspasar la línea de meta, pues el objetivo de emocionar y emocionarnos ha sido alcanzado. La semilla, sembrada; y el testigo, ya depositado en otras manos para que la aventura continúe.

Que disfrutéis de la escucha.”

http://www.audiotalaia.net/catalogue/at075-relay-2014/

 

“¿Eres de Marte capital o de un pueblecito de las afueras?” creo que es la pregunta más bonita que una niña me ha dirigido nunca. No hizo falta que le contestara con palabras para que se diera cuenta de que, efectivamente, soy de la periferia.

Supongo que habréis oído alguna vez que “la mujer del César no sólo ha de ser honesta, sino parecerlo”. Pues bien, a mí ser y parecer de otro planeta, me cuesta lo mío:

Lo recuerdo como si hubiera sido hace meses, y tan sólo hace cuatro días que hacía equilibrios sobre el enorme tablero de ajedrez que formaba el suelo del claustro del CICUS (Sevilla). El final del Relay de Relays. Después han venido otras experiencias sobrenaturales, como hacer de fantasma por los pasillos de La Alhóndiga (Bilbo) el viernes de madrugada, y casi desvanecerme sobre un bogavante el sábado al mediodía en Oruña (Cantabria).

Ya pasó mayo. El juego sigue. Suena “Our endless numbered days” de Iron and Wine. Le doy volumen y os deseo un feliz día.

La foto es de Vicente Peñalver.

Relay en CICUS (Sevilla) por Vicente Peñalver

Relay en CICUS (Sevilla) por Vicente Peñalver

Egunon!

Me encanta compartir con vosotros lo que para mí es, no sólo una buena noticia, sino la noticia de un gran paso en lo personal y lo artístico.

El día 3 de septiembre presentaré mi primer solo de improvisación en Teatros del Canal de Madrid, dentro del festival de artes escénicas A Solas- The Magdalena Project (Red Internacional de Mujeres en las Artes Escénicas Contemporáneas, organización fundada en 1986 por Jill Greenhalgh para dar visibilidad y promocionar el papel de las mujeres creadoras independientes): http://www.teatroscanal.com/espe…/a-solas-magdalena-project/

Espero poner en práctica todo lo que me han transmitido mis maestros improvisadores. Estas líneas son mi agradecimiento personal a uno de los que más me ha marcado: Wade Matthews, quien me ha enseñado que hacer un solo así no es cuestión de actuar, sino de SER; que hay que reconocer que la estrella es la música y no el músico, y obrar con generosidad y ética.

Dejaré la guitarra en casa, me pondré las medias de red y cogeré todos los micrófonos que tenga a mano para SER con mi voz y el sonido cavernoso de mi cuerpo cuando tiene el estómago vacío.

Gracias por hacerme entender que no estoy aquí para tocar, sino para hacer música.

Gracias por enseñarme que la escucha es el acto más voluntarioso, solidario e inteligente del improvisador. Que escuchar es más que oír; es elegir.

“Cuando el grupo y su música se mueven como un banco de peces, como una bandada de golondrinas, todos juntos en la misma dirección y en el mismo instante… eso es la escucha. Cuando el grupo y su música se mueven como los fuegos de artificio, todos a la vez y en direcciones distintas, llenando el espacio de colores y ruidos, eso es la escucha. Cuando ya no canta ninguno, eso es la escucha”.

Gracias por hacerme desear esculpir el silencio.

Gracias por hacer que considere mi instrumento como un conjunto de posibilidades. Por enseñarme que el instrumento no sólo sirve para comunicar las ideas, sino también para pensarlas.

“En el momento de proponer el instrumento como herramienta de pensamiento, emerge lo imprevisto, no como una sorpresa sonora, sino como una idea que entra en la cabeza y sale por el instrumento sin que sepamos muy bien de dónde ha venido”.

Gracias por ayudarme a asumir el riesgo de tocar más allá de las fronteras de lo cómodo y atreverme a entrar en situaciones imprevisibles. Por darme la fuerza para tomar decisiones que me han empujado hacia áreas que no había imaginado antes, convirtiendo –como diría John Butcher- un concierto correcto en un concierto especial.

Gracias por hacerme huir de la dependencia y la pereza.

Gracias por plantear en mí la pregunta de si hay algún valor intrínseco en llegar a más gente y cuál sería su coste.

Gracias por confirmarme que el error existe o no según lo que se hace con él.

“La música iba muy bien antes de que nosotros naciéramos e irá realmente bien cuando nos hayamos ido”.
[Notas: citas e ideas extraídas del libro “Improvisando. La libre creación musical” de Wade Matthews. Foto de Esther Cidoncha]

Ainara LeGardon por Esther Cidoncha

Ainara LeGardon por Esther Cidoncha

 


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