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Texto disponible en formato pdf y descarga libre: Un_nuevo_escenario_Ainara_LeGardon

Esta breve ponencia se enmarca dentro de una mesa redonda en la que el desafío es mostrar las cuestiones que más preocupan a los autores en materia de la gestión de sus derechos, y hacerlo en menos de diez minutos. Vamos a intentarlo.

En el ámbito de la propiedad intelectual se están viviendo momentos de cambio. Por un lado, desde la Comisión Europea se trabaja para revisar y actualizar la normativa existente, tratando de armonizar las diferentes leyes estatales y apostando por el Mercado Único Europeo. Por otro lado, en el Estado español aún queda un largo camino que habrá de desembocar en una próxima y necesaria reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (una más, tras la insuficiente revisión que supuso la Ley 21/2014), que implique la definitiva transposición de la Directiva 2014/26/UE sobre gestión colectiva.

Si bien la última reforma de la LPI nació ya obsoleta al no transponer algunas normas contenidas en la directiva europea, sí que ha supuesto ciertos cambios en el rumbo de la gestión de derechos. Ese hecho, sumado al surgimiento de una nueva entidad en el País Vasco, está provocando que se tambaleen los cimientos del hasta ahora casi invulnerable monopolio de las sociedades gestoras[1].

¿Qué cuestiones son las que más preocupan a los autores musicales?

Cuestiones simples, llanas. Asuntos que carecen de lógica para los autores y usuarios, y que se podrían resumir en muy pocos puntos:

1-El contrato de gestión contiene unas condiciones innegociables, previa y unilateralmente establecidas por la entidad. En el caso de SGAE es, además, de carácter exclusivo. ¿Qué implica esto?

-El autor se obliga a delegar la gestión de la totalidad su repertorio a la entidad. No puede optar por dejar fuera de SGAE la gestión de ciertas obras.

-En el caso de las autoproducciones, los autores están obligados a pagarse a sí mismos los derechos de autor cuando editan un disco o cuando ejercen de organizadores de sus propios conciertos. Ese pago se ha de efectuar por adelantado y a través de SGAE. Es decir, SGAE cobra a los autores para luego pagar a esos mismos autores, previa deducción de su porcentaje por la recaudación y administración de esa cantidad.

-Los socios tampoco pueden controlar, por ejemplo,en qué espacios pueden tocar su repertorio sin que SGAE esté legitimada para solicitar el pago de derechos en su nombre: pequeñas librerías, locales ocupados, y otros espacios alternativos fuera del circuito oficial y que no pagan tarifas a SGAE.

2-Tarifas y pendiente de reparto

-¿Por qué SGAE es capaz de gestionar los derechos de sus socios, pero también los de otros autores que no les han encomendado su gestión? Por un lado, porque existen derechos de gestión colectiva obligatoria, y por otro, porque algunos derechos que en principio son de gestión colectiva voluntaria son recaudados también por SGAE a través de las tarifas generales. Estas tarifas se cobran a los usuarios no por el uso efectivo de un repertorio concreto, sino simplemente por la disponibilidad de uso. Esto implica que existan millones de euros pendientes de identificar y/o repartir en las arcas de SGAE, simplemente porque han sido cobrados en nombre de autores que no los podrán reclamar, puesto que muchos ni siquiera son socios (ni tienen intención de serlo).

-Las tarifas han sido fijadas de forma unilateral por SGAE, en muchos casos (como ha denunciado repetidamente la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) de forma abusiva, amparándose en su posición de monopolio.

Cambio en el modelo

Por suerte, la reforma de la LPI trata algunos de estos aspectos, como el contrato de gestión, el control sobre las tarifas (hace tan solo unos días se aprobó la orden ministerial por la que se aprueba la metodología para la determinación de las tarifas generales) y el destino del reparto, la transparencia, etc.

EKKI surge, por lo que hemos podido comprobar hasta ahora, con la intención de permitir que el titular de derechos pueda elegir qué tipo de contrato suscribe con ella, flexibilizando la gestión para que sea el autor el que pueda tomar todas las decisiones sobre su obra. Otro ejemplo, en marcha desde el año 99, es el de DAMA. Esta entidad permite el contrato por obra (no exclusividad), y, gracias a la aplicación de unas tarifas que atienden al uso efectivo, tiene un “pendiente de identificar” de cero euros.

Cualquier entidad gestora que sea capaz de incidir en estas cuestiones, estará corrigiendo los graves fallos del modelo de gestión actual, y mejorando las condiciones de los creadores.

Formación y ayuda para los creadores

Un asunto fundamental para que los autores puedan tomar decisiones conscientes y responsables respecto a la gestión de su obra, es dotarlos de la formación necesaria en materia de propiedad intelectual. Que sepan qué derechos genera su obra y de cuáles son titulares, que diferencien entre aquellos que pueden ceder y los que no, que entiendan qué es y qué no es una entidad de gestión colectiva, que comprendan lo que son y no son las licencias libres y su compatibilidad o no con el modelo de gestión elegido por ellos mismos, y, como objetivo final, que ni un solo autor firme ningún contrato sin entender plenamente a qué se está comprometiendo mediante ese acuerdo.

Ainara LeGardon. Durango, 8 de diciembre del 2015.

[1] Todas las sociedades de gestión de derechos de propiedad intelectual en el Estado español ostentan un monopolio en su ámbito de actuación, excepto en el caso de los derechos de los creadores audiovisuales, quienes pueden elegir entre SGAE o DAMA. DAMA supuso, hasta el nacimiento de EKKI, el único caso de ruptura de uno de esos monopolios, pero tan sólo en un sector concreto (directores y guionistas, no compositores).

Mesa redonda. De izda a dcha: Igor Estankona (EKKI), Ainara LeGardon, Myriam Miranda (Musikari), Anjel Valdes (Elkar). Foto: Twitter Noiz Agenda

Mesa redonda. De izda a dcha: Igor Estankona (EKKI), Ainara LeGardon, Myriam Miranda (Musikari), Anjel Valdes (Elkar). Foto: Twitter Noiz Agenda

 

Este sábado asistiremos a un hecho crucial en el devenir de la gestión de derechos.

El nacimiento de EKKI y la ruptura del monopolio suponen un hito histórico. Ya ocurrió en el 99 con DAMA en el ámbito audiovisual, pero para el resto de creadores no existía hasta ahora ninguna alternativa a las entidades existentes.

EKKI ha tenido la lucidez de organizar un encuentro en el que poder trasladar a la gente (creadores, otros titulares de derechos, usuarios y ciudadanía en general) en qué consiste su propuesta. Y, de paso (y lo más importante), tomar buena nota de lo que preocupa a los autores y conformar su modelo atendiendo a ello.

Estoy estudiando la propuesta de EKKI y trataré de explicarla, realizando una comparativa con SGAE, VEGAP, CEDRO y resto de sociedades gestoras. La cita es el 19 de diciembre en Bilbo, de 10 a 14 h. Mi cómplice David G. Aristegui vendrá desde Madrid exclusivamente para asistir este seminario histórico. Me gustaría veros allí, y que invitéis a quienes creáis que puede interesar. Es gratis, pero las plazas son limitadas, así que es necesario reservar a través del e-mail igor.estankona@gmail.com

Momento de la charla en Gexto el pasado sábado 12. Foto de David Herranz

Momento de la charla en Gexto el pasado sábado 12. Foto de David Herranz

Pero para mí este fin de semana no empezará ni acabará en el Euskalduna, sino que se completará con dos acciones no menos importantes: mi participación en el Zarata Fest y en la fiesta “Agur, mon amour” de Muelle 3 –que supondrá un homenaje al propio espacio-, ambos en Bilbo. Quizás el domingo haya desfallecido, o quizás siga coleando. Pronto lo sabréis.

Eskerrik asko! ¡Gracias por seguir ahí!

Próximas citas:

18/12/2015: Solo de improvisación (sin guitarra, sin canciones). Zarata Fest. Hika Ateneo, Bilbo.

19/12/2015: Seminario “EKKI: propuesta para una nueva gestión de la propiedad intelectual”. Palacio Euskalduna, Bilbo. 10:00 a 14:00 h.

19/12/2015: Acción sonora. Muelle 3, Bilbo. A partir de las 20 h.

26/12/2015: Musiforum con Archipiel (Ainara LeGardon y Álvaro Barriuso). Auditorio de Azkuna Zentroa (La Alhóndiga), Bilbao. 18:30 h.

11/01/2016 – 21/02/2016: Curso on-line “Propiedad intelectual en el Arte y la Cultura”. On-line, Asmoz Fundazioa.

 

 

 

 

dama_logo

Como parte de nuestra investigación para el libro sobre SGAE en el que estamos trabajando,  nos gusta conversar cara a cara con algunas personas que nos pueden dar claves sobre otros modelos y su viabilidad. El otro día ya os adelantábamos el ideario de EKKI, la entidad gestora vasca. La semana pasada David pudo conversar con la gente de DAMA (entidad alternativa a SGAE que gestiona los derechos de guionistas y realizadores audiovisuales), y hoy nos adelanta en su blog por qué su modelo hace innecesarias las licencias Creative Commons. Echadle un vistazo, que merece la pena. Temas tan escabrosos como la identificación de obras (DAMA con un “pendiente” de cero euros) merecen una reflexión.

Reproduzco su texto a continuación:

Por qué el modelo de DAMA hace innecesarias las Creative Commons

la solución a los problemas de la gestión colectiva estaba en la Gran Vía y no en Silicon Valley (nota: la sede de DAMA está en la Gran Vía de Madrid). Este texto surge después de realizar una interesante entrevista a José Ángel Esteban, al que agradecemos muchísimo su tiempo y colaboración.

Queremos dar a conocer tres aspectos fundamentales de esa gran desconocida que es DAMA, la única entidad de gestión que consiguió romper el monopolio de la SGAE y que, a la vez, con sus planteamientos se adelantó varios años a todos los debates actuales sobre derechos de autor.

En su propia web DAMA aclara que

fue creada para administrar los derechos de los autores de obras audiovisuales, como una nueva alternativa más eficaz de administración de derechos en el ámbito cinematográfico y audiovisual español, frente a otras entidades de gestión.

[…] Además, desde DAMA, se ha introducido un nuevo sistema en la gestión de los derechos de autor, rompiendo cánones e implantando la transparencia: la recaudación, el control y el reparto están diseñados por y para los autores de las obras audiovisuales y cinematográficas. DAMA pretende que sus socios sepan por qué y de quién cobran y dónde se emplea el dinero que generan sus derechos.

Lo bueno de hablar de DAMA es que es una alternativa a la SGAE real, profesional y en crecimiento. Es decir, posibilita el aterrizaje en el debate sobre propiedad intelectual, ya que (en general) las propuestas relacionadas con la cultura libre se mueven en el plano teórico.

Por otra parte, desde las posturas críticas con la gestión colectiva de derechos se promueve el uso de unas licencias (las Creative Commons) muy usadas por activistas y amateurs, pero prácticamente desconocidas en el mundo profesional. Y cómo ya aclaramos, el uso de estas licencias en realidad no es ninguna alternativa a la gestión colectiva de derechos. Aclarado todo esto, empecemos.

Una entidad de gestión surgida de un sindicato

Y donde a diferencia de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) en DAMA únicamente hay creadores, no presenta similitudes con el Sindicato Vertical franquista como le sucede a día de hoy a la SGAE.

Conviene resaltar que detrás de la creación de DAMA estuvo el sindicato ALMA:

ALMA es el sindicato de guionistas de España fundado en 1989 por autores de reconocido prestigio, entre otros Rafael Azcona, Agustín Díaz Yanes, Manolo Matji, Lola Salvador, José María González-Sinde, Carmen Rico Godoy, Joaquín Oristrell… contando en la actualidad con unos 300 afiliados […].

ALMA está formada por guionistas de cine y televisión, de ficción, de no ficción y de programas, todos unidos por una causa común: conseguir que a los guionistas se les reconozca la importancia que merecen en la industria audiovisual.

El origen sindical de DAMA es patente, entre otras cosas, en que cada socio tiene un voto, no hay votos en función de la recaudación, cosa que sucede en SGAE y que ha generado enormes distorsiones en ella.

La identificación del repertorio, una práctica revolucionaria en la gestión colectiva de derechos

La SGAE llegó a acumular 180 millones de euros por obras pendientes de identificar. DAMA en cambio tiene una cifra redonda en lo que al pendiente de identificar se refiere: cero euros.

Por exponerlo de manera clara: la SGAE recauda primero y luego realiza un reparto según sus criterios. Este es muy polémico por opaco, arbitrario y que además genera millones de euros que la SGAE se queda, ya que pertenecen a autores a los que sistemáticamente no se les identifica. De lo poco que se sabe del peculiar reparto de la SGAE es que se basa en sondeos y en un software de una compañía totalmente desconocida.

DAMA sólo recauda por su repertorio, algo que es impecable e indiscutible, por lo que creemos es el camino que se tendría que seguir en la gestión colectiva de derechos.

La alternativa a la SGAE existe y su modelo se extiende

La nueva entidad de gestión EKKI presenta numerosas similitudes en sus propuestas en lo que es el actual funcionamiento de DAMA. Así las cosas, que las nuevas entidades de gestión sólo recauden por el repertorio que les encomienden los autores hace que se supere el debate sobre la necesidad de una “cultura libre” y sus licencias asociadas Creative Commons.

Las licencias CC, creadas en el ámbito del copyright anglosajón, en realidad no encajan en el marco de derechos de autor europeo (hay derechos morales, irrenunciables, etc), aunque algunas entidades de gestión a nivel europeo (Buma/Stemra, Koda, Stim y Sacem) han desarrollado en torno a ellas algunos programas piloto.

Y aunque el objetivo de las CC fue el facilitar el uso de determinadas obras, en la práctica estas licencias han enturbiado aún más el debate sobre propiedad intelectual, mezclándose conceptos y leyes de marcos tan distintos como el anglosajón y el europeo.

Pero hay alternativas y cuya efectividad está más que demostrada. Los autores deberían tener la capacidad de elegir qué obras quieren que sean gestionadas por una entidad de gestión a través de contratos no exclusivos, como sucede ya en DAMA, VEGAP o CEDRO.

Pero igual de importante que los contratos no exclusivos es que las entidades no recauden por obras de autores que no son socios o que no se les ha encomendado su gestión. Y ahí quien marca la diferencia es DAMA, ya que sólo recauda por las obras que puede demostrar que son gestionadas por ella.

Por tanto, en un escenario en el que el autor tuviera siempre la libertad para encomendar o no que se recaude por su obra y, muy importante, cuando sólo se recaudara por las obras perfectamente identificadas, las licencias Creative Commons perderían su sentido en el marco europeo.

Un simple aviso del tipo “se permite el uso de esta obra siempre que se acredite el autor” bastaría para que estuviéramos seguros de que esa obra se puede utilizar con total seguridad jurídica, ya que el autor tendría la certeza de que ninguna entidad de gestión podría recaudar por esa obra ya que no se le ha encomendado su gestión.

Ese es el camino que inició en 1999 DAMA y que parece que va a continurar en el País Vasco EKKI, y que es una alternativa real tanto a modelos de gestión arcaicos e injustos como el de la SGAE como al modelo neoliberal y de copyright (que no de derechos de autor) que propugna la llamada cultura libre.

 

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