Tag: Improvisación

Entrevista completa en: http://www.shookdown.es/ainara-legardon-last-day/

Extracto:

“Ertz es un no-festival. Es un espacio inmaterial que cuestiona y busca en los recovecos de las relaciones entre el que escucha, y como dice Xabier, el que “escucha escuchar”. Como público me ha dado siempre la oportunidad de experimentar sensaciones completamente disruptivas. De hecho, creo que Ertz no tiene público. Tiene participantes. Una de las cuestiones que plantea es esa relación entre quien acude a experimentar algo y quien supuestamente ofrece esa experiencia (que acaba siendo irremediablemente tocado por los demás participantes, por el entorno, por el contexto tan particular que se genera). Algunos de los momentos que he vivido como público/participante han supuesto puntos de inflexión en mi manera de percibir, y en última instancia, de crear música. Paseos sonoros por el monte, banquetes sensoriales, masajes sonoros… Y, sobre todo, conversaciones. Ya sólo como asistente a sus propuestas, tengo muchísimo que agradecer a Ertz. En esta ocasión, para mi suerte, el experimento ha ido más allá: En “Los pliegues de la voz” nos han juntado a varias personas que indagamos en esos dobleces emocionales que existen tras las respiraciones y las cuerdas vocales, la palabra y la no-palabra. Nos han brindado un estudio de grabación a nuestra disposición durante una semana, y no sólo nos han permitido, sino animado (incluso retado) a probar qué pasa cuando, sin un objetivo concreto, pones a vibrar tu cuerpo junto al de otras personas. Puede que resulte algo interesante o puede que no, pero no existe el miedo al fracaso, puesto que este no tiene cabida en un contexto como Ertz. Esto es lo que más valoro de estas jornadas compartidas: la capacidad de haber creado, entre todos, un espacio semi-onírico sin reglas en el que todo ha sido aprender e incluso, por mi parte, enfrentarme a algunos desafíos latentes”.

 

 

Extensa e interesante entrevista de Ainara LeGardon con María N. Limón para el programa El Limón Revoltoso de Radiopolis. En dos podcasts:

 

Buenos días:

La Unión Estatal de Sindicatos de Músicos, Intérpretes y Compositoras, mediante un manifiesto/propuesta, pone sobre la mesa tres problemas que afectan a la relación entre SGAE y sus socios, y propone los cambios que deberían producirse para evitar esos conflictos.

El detonante para poner en marcha esta acción ha sido la reciente demanda de Pablo und Destruktion contra SGAE/Atresmedia, de la que tenéis amplia información en una completa entrevista publicada en Mondo Sonoro. Participé en ella en calidad de “experta” en propiedad intelectual, así como he participado en la redacción del manifiesto que os adjunto a continuación. Mediante esta entrada en mi blog, me adhiero públicamente a él.

Dejando al margen mi experiencia en el campo de la propiedad intelectual, quizás sea más ilustrativo aportar mi visión como autora, socia de la entidad. He pensado que quizás querríais conocer algunas de las razones por las que decido incumplir mi contrato de gestión con SGAE (incurriendo en lo que es sus estatutos se considera “falta leve”). Una falta que, según los autores que pasan por mis talleres o con quienes converso, cometemos cientos (me atrevería incluso a decir miles) de socios de SGAE. Si tantos, muchos inconscientemente, lo estamos incumpliendo, ¿no será que habrá que replantearse los términos de ese contrato?

Primero, copio el manifiesto. Quien desee adherirse a él lo puede hacer enviando su nombre y nº de socio de SGAE a union.musicos@gmail.com. También pueden firmarlo autores no socios de SGAE; se harán dos listados por separado. Tras el manifiesto, explico algunos de mis motivos por los que creo que la situación debe cambiar y solicito esos cambios (para empezar) en el seno de SGAE.

Tres propuestas para la mejora del funcionamiento de SGAE:

1) El conflicto entre el artista Pablo Und Destruktion y Atresmedia/SGAE ha puesto de manifiesto un grave conflicto entre la voluntad de las autoras/es y la gestión de SGAE: al firmar el contrato de gestión se obliga a delegar la gestión de la TOTALIDAD de su repertorio a la entidad.

Si bien SGAE permite dejar fuera del acuerdo ciertos territorios y categorías de derechos en determinadas condiciones, el/la autor/a no puede optar por dejar fuera de SGAE la gestión de ciertas obras, asunto que choca frontalmente con el Art. 153 de la LPI: “La gestión de los derechos será encomendada por sus titulares a la entidad de gestión mediante contrato cuya duración no podrá ser superior a tres años renovables por períodos de un año, ni podrá imponer como obligatoria la gestión de todas las modalidades de explotación ni la de la totalidad de la obra o producción futura. Ello sin perjuicio de los derechos contemplados en la presente ley cuya gestión deba ejercerse exclusivamente a través de las entidades de gestión.”

Muchas personas, por diversos motivos, no declaran todas sus obras en SGAE, por lo que en esta situación, de manera normalmente inconsciente, se incurre en un incumplimiento de contrato.

Proponemos una solución sencilla, realista y próxima a este problema: que la gestión de las obras por parte de SGAE la decida la persona que la crea, como ya sucede en otras entidades como VEGAP, CEDRO y DAMA. Si es posible la gestión por obra en artes gráficas, literatura o audiovisuales, es posible también en la música.

2) Otra carencia histórica en SGAE es que no es posible elegir el tipo de licencias bajo las que quieren difundir su obra. Entidades de gestión como BUMA/STEMRA (Holanda), KODA (Dinamarca), STIM (Suecia) y SACEM (Francia) ya han impulsado programas piloto para que las y los creadores puedan usar licencias Creative Commons.

Proponemos un programa piloto similar en el que SGAE permita el la gestión de obras bajo licencias Creative Commons.

3) El conflicto de Pablo Und Destruktion con Atresmedia/SGAE también ha manifestado que no están claros los acuerdos de SGAE con las televisiones.

Por ejemplo, cuando una cadena utiliza una canción para realizar una promoción de sus contenidos, SGAE unilateralmente decide que esa pieza audiovisual no se trata de un anuncio publicitario, sino de una simple autopromoción en la que no se requiere la autorización del autor/a para obtener el derecho de sincronización. Además se vulneran los derechos morales de las y los creadores, puesto que no se respeta la integridad de la obra en estos anuncios.

Proponemos que se hagan públicos todos los acuerdos que existan de este tipo, para que puedan ser debatidos y, en su caso, modificados. Pensamos que la persona que compone siempre debe poder decidir si su canción va usarse para publicitar algo en un entorno fuertemente mercantilizado y comercial como es una televisión. Los derechos morales deben prevalecer por encima de cualquier acuerdo entre SGAE y las televisiones y entidades de radiodifusión.

Como os decía, yo soy una de esas autoras que decide no declarar todas sus obras en SGAE. En mi caso, además del género comúnmente conocido como “rock”, también disfruto haciendo improvisación y experimentación sonora.

De este tipo de piezas de arte sonoro o experimental, ni siquiera me considero (y esto ya es una cuestión filosófica, estética y política) autora. (Explicar esto quizás abarcaría otra tesis, y además es un sentimiento contrario a la ley -que expresa que el derecho moral del autor a ser reconocido como padre de la obra es irrenunciable, inalienable y no prescribe-, por lo que vamos a dejar este debate para otro momento).

Algunas de estas piezas han sonado en emisoras de radio tan conocidas como Radio 3 o Radio Clásica, ambas de Radio Nacional de España, produciéndose una situación peculiar: Esta cadena abona unas tarifas generales a SGAE, emita lo que emita. Si no reclamo mi parte de esa tarifa, alguien se lo reparte. La tarifa en ningún caso se abarata teniendo en cuenta el porcentaje de obras radiadas de autores no socios o bien de temas licenciados con Creative Commons. Programas como Ars Sonora (Radio Clásica), emite una gran cantidad de repertorio libre de derechos, y aún así, la tarifa general que RNE paga a SGAE es la misma.

(El sello discográfico Audiotalaia, que precisamente editó uno de mis trabajos de improvisación sonora, adjunta en su página web un listado parcial de composiciones publicadas bajo licencias CC, que han sido emitidas en RNE. Según informan, “se pretende poner de manifiesto la duda razonable existente en relación al sistema de reparto por emisiones públicas que la SGAE aplica a contenidos emitidos por RNE” http://www.audiotalaia.net/actions/expolio/).

Para poder reclamar la parte de la tarifa que me correspondería (simplemente para que no lo cobren otros), en alguna ocasión he tratado de declarar en SGAE alguna pieza de este tipo. Al realizar la declaración de obra especificando como género “improvisación” (que es lo que es, ni más ni menos), se ha rechazado mi declaración puesto que la normativa interna de SGAE considera que una improvisación está dentro del género sinfónico y se ha de acompañar la declaración con la partitura completa de la obra.

No sé si alguien es capaz (yo desde luego no) de partiturizar de forma estándar el ruido de un plástico, un acople de micrófono realizando un vertiginoso glissando, una tos de entre el público, o un vibrador rozando una vasija de cristal llena de conchas y piedras. Por un lado, no registrando estas obras en SGAE estoy incumpliendo mi contrato de gestión con la entidad. Por otro lado, sus reglas impiden que pueda declarar la obra. Y mientras tanto, las tarifas se siguen cobrando por disponibilidad de un repertorio supuestamente “universal” y no atendiendo al uso efectivo de obras concretas. Lo justo, yo opino, sería pagar únicamente por lo que se usa. Y que SGAE cobrara únicamente por el repertorio que efectivamente gestiona.

Comparando mi situación con el caso de Pablo Und Destruktion, me imagino la indefensión que podría llegar a sentir si una de estas obras no declaradas en SGAE pasa a formar parte de un anuncio de una serie en una cadena (algo que desvirtuaría totalmente esa música), sin que nadie me consulte ni se solicite mi autorización para la sincronización. Puede pasar en cualquier momento. A mí, y a cualquiera.

Algo debe cambiar. Pongámonos manos a la obra.

 

Ainara LeGardon. Nº de socia SGAE 56786.

En el siguiente enlace podéis ver el vídeo de la pieza improvisada creada por Ainara LeGardon para el Zarata Fest celebrado en Hika Ateneo de Bilbao el 18 de diciembre del 2015.

Vídeo de Rafa Rodrigo.

 

“Múltiples deseos, múltiples cementos” es una reinterpretación del proyecto “El deseo como cemento” (descrito en este mismo blog) a través de una actividad de mediación realizada con alumnas de la Facultad de Magisterio de Donostia. Ha resultado ser una experiencia fantástica y sorprendente, en la que las participantes han aportado sus propias ideas y propuestas, tanto a nivel sonoro como emocional, incluyendo sus historias personales en la pieza. Este aspecto ha sido lo más enriquecedor en la elaboración del trabajo.

En esta ocasión, las grabaciones de campo tomadas en las ciudades han quedado en un segundo plano. El objetivo era que fueran las aportaciones de las alumnas las que cobraran el protagonismo en el desarrollo de la pieza, al tratarse de una reinterpretación de mi proceso vivido en Polonia.

Se presentó ante el público como una experiencia en forma de performance sonora, que representa un viaje a través de las emociones y las historias que ocurren en las ciudades. Las participantes fueron Ane Goenaga, Ane Iturbe, Naiara Kaperotxipi, Meriem Guennoun y yo misma.

Ainara LeGardon reproduciendo el sonido de las ciudades. Foto: Instituto Etxepare.

Ainara LeGardon reproduciendo el sonido de las ciudades. Foto: Instituto Etxepare.

La muestra estuvo llena de todo lo que puebla las ciudades, y lo que nos pobló por dentro a nosotras aquel día:

emociones

conversaciones

pulsos

latidos que se aceleran y ralentizan

sonidos que van y vienen, que forman colchones

sorpresas al doblar las esquinas

recuerdos

sensaciones sutiles, otras más fuertes

urgencia

prisa y desasosiego a veces

calma y descompresión otras

canto, voz, melodía

realidad

 

Tras la presentación, se abrió un coloquio con el público, que queda reproducido a continuación:

Ainara LeGardon: Por mi parte quiero decir que ha sido toda una sorpresa que, con muy poco tiempo de trabajo por delante, hayan logrado conseguir semejantes texturas y sonidos a partir de su propias propuestas. Se merecen una felicitación por el buen trabajo realizado. Yo, sinceramente, he aprendido mucho de la experiencia y se lo agradezco enormemente.

De izda a dcha: Ane Iturbe, Meriem Guennoun, Ainara LeGArdon, Naiara Kaperotxipi y Ane Goenaga en el coloquio posterior a la muestra sonora. Foto: Instituto Etxepare.

De izda a dcha: Ane Iturbe, Meriem Guennoun, Ainara LeGardon, Naiara Kaperotxipi y Ane Goenaga en el coloquio posterior a la muestra sonora. Foto: Instituto Etxepare.

Meriem Guennoun (alumna): Nosotras queríamos decir a todos los que estáis aquí que ha sido una experiencia maravillosa para nosotras, que nos ha abierto los ojos a otro tipo de música. La verdad es que trabajar aquí, todas juntas, ha sido muy emocionante porque, al crear los sonidos, hemos contado nuestras historias y encontrado las razones por las que queríamos que sonaran de una forma concreta. Ella [Ainara] también nos ha contado su historia, y ha sido para nosotras algo muy emotivo y muy bonito.

Ainara: Queremos dar las gracias de forma especial a Carmen [de las Cuevas], su profesora, porque ella fue la que puso en contacto a la institución con la gente a la que finalmente ha llegado la propuesta, y en última instancia con todos vosotros [refiriéndome al público].

Lo más bonito es vivir esta experiencia de pasar por todo un proceso, por todo un aprendizaje mutuo, y no sólo hacer una pieza y marcharnos a casa. El resultado final de la pieza es casi lo menos importante. Lo que importa es el recorrido que se hace, el tránsito juntos, el aprendizaje, el disfrutar y el emocionarnos haciéndolo.

Andrea (equipo DSS2016): ¿Nos podéis contar cómo han sido las reuniones y el proceso de mediación?

Ainara: Sí. Hemos hecho dos sesiones únicamente. Hace diez días tuvimos una primera sesión eminentemente teórica, en la que traté de trasladarles que detrás de una pieza, de una obra, de una composición, de un libro, etc. hay un proceso, un viaje, una búsqueda de muchas cosas. Existe un germen, la idea, que hay plantar, regar y trabajar. Muchas veces ese proceso nos lleva a conseguir metas que no nos habíamos planteado. Quizás la planta crece y da flores de un color que no habíamos intuido. Sobre todo en el ámbito de la experimentación y la improvisación, nos llevamos muchas sorpresas y encontramos hallazgos inesperados.

Momento de la segunda sesión del taller en Kaxilda. Foto: Oihane Espuñez.

Momento de la segunda sesión del taller en Kaxilda. Foto: Oihane Espuñez.

Salí de la primera sesión con la sensación de haberles soltado “un rollo”, pero creí necesario contarles mis planteamientos acerca de este proyecto en concreto y cuáles habían sido mis fuentes de inspiración. No sólo hablamos de música, de hecho hablamos de muchas otras cosas que no eran música, desde lecturas hasta historias de la vida cotidiana que una va encontrando por las ciudades, y que a lo mejor no entiende, puesto que son pedacitos, ladrillos con los que luego se construye algo (de ahí el título de la pieza, “El deseo como cemento”). Viajando por Polonia me encontraba con personas hablando en un idioma que desconocía. Por el contexto, por sus gestos, me podía imaginar parte de la historia. Fui recopilando esos ladrillos y añadiendo cemento para construir el resto. Y eso es lo que hemos hecho nosotras: Lo que hemos aportado cada una han sido pequeños trocitos de nosotras mismas. Parte del planteamiento del proyecto es, para crear sonidos, utilizar objetos encontrados en las calles de las ciudades, comprados en mercadillos, o que para mí significaran algo especial. Les propuse que pensaran en historias, en objetos que para ellas tuvieran un significado especial. Han traído agua, piedras, etc., elementos que en un principio jamás habrían pensado que se pudieran utilizar para hacer música, que pudieran ser utilizados como instrumentos. Eso también ha supuesto una experiencia nueva.

Yo he mantenido algún elemento de los que utilicé allí. Por ejemplo, me llamó mucho la atención que en casi todas las grabaciones de campo se escuchaba de fondo el sonido de obras de reforma de la ciudad. Como ciudadanos no nos damos cuenta de que estamos rodeados de sonidos que pueden resultar incómodos, integrados en esa gran pieza sonora que nos rodea, y casi los ignoramos. Yo los he recreado mediante esa vasija que compré en un mercadillo en Wroclaw, llena de conchas traídas de aquí, y que haciéndolas vibrar reproducen el sonido de las obras de reforma. Curiosamente es el sonido que une a ambas ciudades en este preciso momento en que las dos se están vistiendo de gala para ser capitales culturales, es el sonido común de ambas ciudades. Yo pensaba que el sonido común sería el del agua, el del líquido, pero no…

Ellas han sido libres de proponer sus ideas. Sólo con la sesión de esta mañana, hemos trabajado en la búsqueda de los sonidos de los líquidos, de la lluvia… Hemos tratado de representar de alguna manera los sonidos de nuestra tierra. Yo llevé a Polonia madera, arena… y hoy ha habido lluvia, ha habido viento, y otros sonidos que nos representan. Lluvia hecha con el pelo, que se te ha ocurrido a ti probando [mirando a Ane Iturbe], experimentando.

Ane Iturbe y Meriem Guennoun. Foto: Instituto Etxepare.

Ane Iturbe y Meriem Guennoun durante la muestra sonora. Foto: Instituto Etxepare.

Cada una ha traído lo que para ella significa algo especial, hemos trabajado con ello y además hemos incluido el uso de la voz. Me ha parecido bonito terminar así la pieza (muy tensa puesto que tiene una gran acumulación de sonidos, representando lo que es una ciudad: muchas historias, muchas vivencias de muchos habitantes) bajando paulatinamente hacia el final, hasta disfrutar también de algo parecido al silencio.

Esto creo que ha sido un buen resumen de trabajo que hemos realizado, ¿no?

Alumnas: ¡Sí! [Risas].

Chico entre el público: ¿Cómo se titula?

Ainara: Yo la titulé “El deseo como cemento”, y a esta experiencia la he llamado “Múltiples deseos, múltiples cementos” porque además de nuestras cinco historias, están todas las de las personas con las que me fui cruzando en ambas ciudades. Es múltiple la historia que podemos contar, hay múltiples capas, se trata de un collage sonoro del que solo podemos percibir una parte, y el resto nos lo imaginamos, que es lo interesante.

Carmen (profesora Facultad Magisterio): Yo quiero decir algo porque estoy realmente muy emocionada. Por un lado porque para ellas tener la oportunidad de disfrutar con vosotros de todo este proyecto es muy grande, pero especialmente porque creo que están felices. Eso es muy grande. Felices aprendiendo, abriendo oídos, mente y muchas cosas más. Os dejé en la primera sesión de trabajo un poco asustadas [risas], y hoy habéis estado tan contentas que he pensado “esto va rodado”. También me ha gustado mucho la red que has diseñado, y cómo has entrelazado los sonidos.

Ainara: Sí, bueno, tenemos la oportunidad de trabajar con estos pequeños amplificadores portátiles. Y es que en la vida los sonidos nos rodean por todos lados. En ningún momento he pensado en la pieza como un concierto en el que aquí esté el escenario y ahí el público, sino como algo envolvente. De hecho, ellas tenían libertad para moverse (esta mañana no estabais ahí sentados y era más fácil [risas]). Lo hemos diseñado así entre todas por ese motivo, para tener libertad de movimiento, tener libertad para utilizar los micros con los objetos que hemos traído, o con la garganta, con la voz, con el cuerpo… la libertad de sentir y hacerlo sentir.

Momento del taller en Kaxilda. Foto: Oihane Espuñez.

Momento del taller en Kaxilda. Foto: Oihane Espuñez.

Carmen: Se ha percibido.

Ainara: ¡Qué bien!

Carmen: Eskerrik asko.

Andrea: Muchas gracias, de verdad.

(La gente aplaude, van abandonando el local –Kaxilda, que nos acogió fabulosamente-, y yo me quedo recogiendo lentamente los micrófonos, los cables, las cintas… pensando en todo lo que ha ocurrido hoy, y agradecida por haber vivido esta experiencia).

PD: Creo que la partitura queda de la siguiente manera:

“Múltiples deseos, múltiples cementos”

(Pieza para ser interpretada por un número de entre 1 y 10 ciudadanos)

  1. Elige como instrumento uno o varios objetos/materiales/historias de la ciudad.
  1. Escucha al resto de ciudadanos.
  1. Reproduce junto a ellos

emociones

conversaciones

pulsos

latidos que se aceleran y ralentizan

sonidos que van y vienen, que forman colchones

sorpresas al doblar las esquinas

recuerdos

sensaciones sutiles, otras más fuertes

urgencia

prisa y desasosiego a veces

calma y descompresión otras

canto, voz, melodía

realidad

  1. Trata de dormir bien esta noche.

 

Ainara LeGardon, 2015.

¿Cómo reproducir el sonido de las olas del mar con arena, el de las obras de reforma de una ciudad con un vibrador rozando una vasija de cristal llena de conchas? ¿Cómo suena un pedazo de árbol a miles de kilómetros de donde fue cortado por el aizkolari Patxi Larretxea? ¿Se escucharán aún los versos de su hijo Hasier? Se lo cuento a la cámara de Kris Cwik en este vídeo que recoge fragmentos de los ensayos y de la performance sonora “El deseo como cemento” en Wrocław (Polonia). Lo comparto hoy con vosotros mientras preparo la maleta para un nuevo viaje a esa increíble ciudad. Espero que os guste.

“El deseo como cemento”: Un collage sonoro formado por grabaciones de campo realizadas en Donostia y Wroclaw es manipulado en directo desde dos reproductores de casete, y filtrado por un eco de cinta analógico. El sonido natural de la voz se entremezcla con el de objetos y materiales que funcionan como aglomerantes, moldeándose y adhiriéndose a los sonidos de las ciudades para construir historias y dialogar en un idioma formado por palabras truncadas, de las que nos llevamos tan sólo una parte de su significado. De esta manera podemos seguir construyendo ficciones y rellenar con el cemento del deseo los huecos de nuestra vida que no acertamos a comprender.

“Desire as cement”: A sound collage formed by field recordings of Donostia and Wroclaw is manipulated live using two cassette players and filtered through an analogue tape echo machine. The natural sound of the voice becomes interwoven with the sound of objects and textures, acting as binding materials and molding around the sounds of the cities, adhering to them and building stories as a dialogue is struck with a language made up of shortened words, whose meaning we can only partly grasp. In this way, the cement that is desire helps us to continue building fictions and to fill in the holes that we don’t quite understand in our lives.

 

 

Wroclaw, 26/06/15

 

Jaime de los Ríos: “En Wroclaw toda la red urbana de semáforos está diseñada por psicólogos para minimizar el estrés a los ciudadanos”.

Ainara LeGardon: “¿En serio?”

Jaime de los Ríos: “No, pero me lo imagino, y sería perfectamente posible”.

Así comenzamos este caluroso viernes, paseando hasta Impart, el lugar que acogerá al Festival BASK, en el que participaremos el próximo fin de semana.

Fantaseamos con relatos que poder contar a nuestra vuelta, ficciones posibles que sean capaces de hacer más agradable nuestras existencias y las de los que nos rodean. ¿Por qué no inventarnos toda una historia y crear así un lugar nuevo, y nuestro? Repertirla tantas veces, que se haga realidad. Jaime insiste en que la raíz de la palabra “verdad” en inglés (truth), viene de “confiar” (trust), y, de repente, se pone un semáforo en verde acompañado de unos ecos de txalapartas como indicación para los invidentes.

Está claro que este sistema de señales lo han diseñado para nuestro disfrute, así que me pongo a cazar el sonido de la percusión ancestral que sale del pequeño altavoz en lo alto del poste, mientras Jaime pone a funcionar su pieza “PKP” en Twitter.

Ainara LeGardon y Jaime de los Ríos, cada uno a lo suyo. Foto de Rafa Rodrigo

Ainara LeGardon y Jaime de los Ríos, cada uno a lo suyo. Foto de Rafa Rodrigo

Es impresionante cómo esa pequeña sonoridad lejana nos puede transportar al hogar de una manera tan directa. Todo cuadra. Al llegar a Impart cada uno de nosotros elige la localización más apropiada para mostrar su obra. Yo, acunada aún por los sonidos de la tierra y cómoda como en mi propia casa, decido montar una sala de estar en el vestíbulo principal del edificio desde la que poder cantar y contar narraciones tan reales como cada uno las sienta.

Probando cómo montar el salón de casa en el escenario. Foto de Jaime de los Ríos

Probando cómo montar el salón de casa en el escenario. Foto de Jaime de los Ríos

Varios días antes, Eneko Gil y yo trabajamos, en el contexto de un laboratorio de movimiento y performance, bajo la premisa “fake it till you make it”. Decidimos poner en práctica, pues, todo lo aprendido.

Eneko Gil y Ainara LeGardon, fingiendo hasta conseguirlo. Foto de Paula Victoria Photography

Eneko Gil y Ainara LeGardon, fingiendo hasta conseguirlo. Foto de Paula Victoria Photography

Aún nos queda media hora de paseo hasta el CeTA- Centrum Technologii Audiowizualnych (Centro Tecnológico Audiovisual). Lo que dentro de sus muros descubro, no hubiera podido imaginarlo ni en mis sueños más enrevesados y surrealistas. Sin duda todo ello merece una entrada independiente en esta bitácora.

(Continuará).

Egunon!

Estos días leo “Madrid Tucson” de Miriam Checa, una vasca que, como yo, pasó en Madrid varios años y relata en esta novela su relación con la ciudad.

“En Madrid hacen falta muchas noches sin dormir, un par de veranos abrasadores, otro par de inviernos polares y al menos un corazón hecho pedazos en cualquiera de sus esquinas. Si en ese momento no sales corriendo ya estás preparado para hacerte con un hueco en este lugar”. Yo pasé muchos más de dos veranos, y al final salí corriendo. Pero desde el domingo algo me ha reconciliado con Madrid. Enhorabuena a los que os quedasteis allí. Me alegro mucho por vosotros y ahora os siento un poco más cerca.

Reconozco en las palabras de Miriam muchos de los pensamientos y sensaciones que alguna vez he experimentado. Hoy rescato uno de ellos, el que tiene la protagonista cuando escucha los sonidos de un bar mezclándose con una canción que sale de la jukebox, provocando una versión diferente de ésta:

“Me gustaría llevar una grabadora encima para registrarlo. No sé muy bien qué haría después con estos sonidos, nunca he sabido si los sucesos inesperados sólo hay que disfrutarlos”.

Ayer se anunció la resolución de la convocatoria de residencias artísticas en Polonia que convoca Donostia 2016. En junio me iré a Wroclaw con varias grabadoras y con ganas de disfrutar de sucesos inesperados, para plasmarlos después en una pieza que arrancará en una antigua estación de tranvía.

El viaje continúa. Que paséis un feliz día.

Imagen de la noticia en Deia

Imagen de la noticia en Deia

http://www.deia.com/2015/05/27/ocio-y-cultura/cultura/todo-lo-necesario-para-el-exito-de-2016-donostia-y-wroclaw-mas-cerca-todavia

 

 

 

Este fin de semana Archipiel nos hemos recluido en Heleta para trabajar en el montaje de nuestra próxima pieza, “Hazme un 7”. Rafa Rodrigo ha ejercido de chófer, cocinero y asistente técnico. Hemos disfrutado de un antiguo cine reconvertido en auditorio y pista de baile para nosotros solos. En él hemos creado 7 microescenarios con metros y metros de cinta de vídeo que ahora parecen medusas salidas de películas de ciencia ficción, recipientes de vidrio que cantan y vibran, teléfonos con línea directa a las historias de pilotos de guerra de países con lenguajes desconocidos.

Aunque aún quedan por escribir un par de homiletras para recicantar de espaldas el uno al otro, ya hemos elegido los micrófonos que conformarán el bosque en movimiento en el que nos perderemos, en el que perseguiremos las texturas del musgo y el helecho, de las hayas y los abetos.

Al igual que hace dos años, la adaptación de nuestro trabajo al escenario de la Sala Verde de Teatros del Canal y las necesidades de producción del Festival Talent están suponiendo un ejercicio de concreción, concreación y formalización de ideas muy sano y reconfortante: Un push-up enriquecedor para nuestro quehacer cotidiano. Re-re-re-re-novad’or, tre-molón y trovadorador.

Fuera de nuestro imaginario, los pottokas pastaban cerca de las ovejas y las vacas, y en el reloj de la iglesia siempre daban las siete.

Estas son algunas de las imágenes del proceso de creación y montaje de “Hazme un 7”. ¡Os esperamos en el estreno (2 de mayo a las 20 h)!

http://www.teatroscanal.com/espectaculo/talent-madrid-2015/

 

Penúltima versión de "Hazme un 7", por Archipiel

Penúltima versión de “Hazme un 7”, por Archipiel

 

Ensayos de Archipiel por Rafa Rodrigo. Hay luz al final del túnel.

Ensayos de Archipiel por Rafa Rodrigo. Hay luz al final del túnel.

 

Ensayando el Pasillo Armónico

Ensayando el Pasillo Armónico

 

Ensayando el Contacto Simple

Ensayando el Contacto Simple

 

Ensayando Microescenarios Plásticos

Ensayando Microescenarios Plásticos

 

Ensayando Palabra

Ensayando Palabra

 

 

Contacto

Nombre
Email
Mensaje

Ok Mensaje enviado. Ok Message sent.
¡Error! Por favor valida los campos.Error! Please validate your fields.